28 de junio 2016 - 00:00

Desafiante, Rajoy reclama su derecho a gobernar (aún debe superar varios vetos)

“No voy a renunciar porque hay ocho millones de españoles que nos han apoyado. Sería el primer dirigente político de la historia que ganando unas elecciones acepta que los que no las ganan le digan que se vaya”, señaló. Sin embargo, su figura genera reparos y persiste el riesgo de bloqueo en el Congreso.

FORTALECIDO. Mariano Rajoy volvió a desairar todos los pronósticos y se probó como el gran sobreviviente de la política española. Con todo, aún no sabe si esa resiliencia le alcanzará para seguir en el poder.
FORTALECIDO. Mariano Rajoy volvió a desairar todos los pronósticos y se probó como el gran sobreviviente de la política española. Con todo, aún no sabe si esa resiliencia le alcanzará para seguir en el poder.
Madrid - Mariano Rajoy reivindicó ayer su victoria en las elecciones generales del domingo en España y advirtió de que es urgente formar Gobierno, apremiando al Partido Socialista (PSOE) y al liberal Ciudadanos a llegar con él a un pacto que devuelva al país a la estabilidad política tras medio año sin Ejecutivo.

"Hay que hacer un Gobierno y hay que hacerlo ya", manifestó el líder del Partido Popular (PP) un día después de la repetición de comicios en España, en los que la formación conservadora aumentó su bancada y amplió la ventaja sobre el PSOE de Pedro Sánchez.

"Me gustaría gobernar con un apoyo suficiente", dijo en rueda de prensa tras analizar con su partido los resultados electorales.

Los 137 escaños del PP, aunque son 14 más que en diciembre, quedan lejos de los 176 de la mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados, por lo que Rajoy se ve forzado a negociar para ser investido y formar Gobierno. Pero ante los vetos que hasta ahora han sugerido, el Partido Socialista Obrero Español y Ciudadanos, él se reivindicó ayer claramente.

"Yo no voy a renunciar a gobernar porque hay ocho millones de españoles que nos han apoyado", manifestó. Y ante los que pidieron su cabeza en algún momento dijo: "Sería el primer dirigente político de la historia que ganando unas elecciones acepta que los que no las ganan le digan que se vaya".

El plazo que maneja para su segunda investidura y la formación de Gobierno es el de fin de julio o principios de agosto. Sin embargo, para llegar a eso deberá cerrar pactos que se anuncian dificultosos.

Hoy, martes, el presidente del Gobierno en funciones estará en el Consejo Europeo que se celebra en Bruselas tras el resultado del "brexit" y será a su vuelta cuando comience a llamar a los demás líderes políticos, comenzando por el socialista Pedro Sánchez.

A partir de entonces será cuando se pueda empezar a vislumbrar si hay alguna opción de que España supere el bloqueo político esta vez, porque por el momento no se puede descartar que el país tenga que celebrar unos terceros comicios antes de que termine el año.

Rajoy no se cierra a ninguna opción, pero su preferencia sigue siendo la misma que tras las elecciones del 20 de diciembre: una gran coalición de Gobierno presidida por él con el PSOE, que ahora tiene 85 diputados, a la que podría sumarse Ciudadanos, con 32. A las dos agrupaciones se refirió ayer como "los partidos moderados".

El problema que tiene Rajoy, sin embargo, es también el mismo que después de los comicios de hace seis meses: ninguna de las dos formaciones quiere pactar con él, y ayer se lo confirmaron.

"Si quiere hablar, que lo haga con sus afines ideológicos", dijo en rueda de prensa el número dos del PSOE, César Luena. No sólo no van a entrar en un Gobierno con Rajoy, sino que tampoco van a apoyar su investidura. Ni siquiera se abstendrán para permitirle gobernar.

El PSOE resistió en las urnas el embate de Podemos, al que todas las encuestas habían situado como nueva referencia de la izquierda, pero perdieron cinco diputados frente a los de diciembre, un nuevo récord histórico a la baja. Inmersos en una crisis de identidad y en caída libre desde el último Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, entrar en un Gobierno con Rajoy podría hundirlos más.

Celebrarán no obstante un comité federal el 9 de julio e hipotéticamente podría haber allí algún cambio de postura. En el partido hay dirigentes como el jefe del Gobierno regional de Extremadura, Guillermo Fernández-Vara, que abogan por permitir gobernar a Rajoy para evitar unas terceras elecciones en España.

Albert Rivera, el líder de Ciudadanos, rechazó, en tanto, votar a favor de una investidura de Rajoy. "No vamos a hacer presidente a Rajoy con nuestros 3,2 millones de votos", dijo. Pero evitó pronunciarse sobre si se abstendría para facilitarla.

Rajoy tiene ahora dos posibilidades de Gobierno o investidura: un acuerdo con el PSOE, al que podría sumarse o no Ciudadanos, y un acuerdo con el partido liberal al que se sume el Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Coalición Canaria, aunque le faltaría en ese caso un diputado.

Agencias DPA, EFE, AFP y ANSA

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