Ricardo Pignanelli puso todas las cartas sobre la mesa el martes por la noche en el hotel Sierras de San Luis. Juntó a la conducción de SMATA y aprovechó la reunión para desagraviar a la ministra de Industria, Débora Giorgi, quien fue invitada para cerrar el acto. Fue a dos semanas de la polémica desatada con el gobernador cordobés De la Sota en la planta de Renault de Santa Isabel junto con SMATA Córdoba, cuando embistió delante de la funcionaria contra el Gobierno nacional. En San Luis hasta se proyectó un video alusivo a los hechos que finalizó con un estruendoso aplauso de los sindicalistas.
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