Donald Trump se reunió ayer en Manila con el presidente de Filipinas, el ultraderechista Rodrigo Duterte. Este desestimó la pretensión del norteamericano de mediar en la disputa entre Filipinas y China sobre derechos de soberanía en el Mar de la China Meridional: "Es mejor no tocar ese asunto", dijo. Antes de abandonar Vietnam, la penúltima estación de su gira de once días por Asia, Trump había ofrecido sus buenos oficios al calificarse a sí mismo como un "muy buen mediador y un muy buen árbitro".
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