31 de octubre 2012 - 00:41

Descartan pago a los "buitres" y aguardan la jugada de Griesa

Se van confirmando los primeros escenarios, complejos por cierto, que se abrieron tras el histórico fallo de la Cámara de Apelaciones del Segundo Distrito en Nueva York. Sobrevinieron ayer las rebajas de la calificación de la deuda, aunque en realidad tardaron 24 horas más en hacerlo. Era lo obvio: tras la sentencia, crecieron las chances de incumplimientos en los términos de pago de la deuda argentina. Tranquilamente lo podían haber hecho el lunes. No había mucho que pensar. Otro elemento previsible se conoció el lunes por la noche, pero no en Nueva York sino en San Telmo: la Argentina no les pagará a los fondos buitre.

En el Centro Cultural Torquato Tasso, en la calle Defensa a pocos metros del Parque Lezama, habló el ministro de Economía, Hernán Lorenzino. «Vamos a seguir pagándole al 93% de los acreedores que entraron al canje, en dólares, euros y yenes, como corresponde; vamos a respetar al 93% de los bonistas, de los cuales hay muchos argentinos, que hicieron el esfuerzo que quieren aprovechar algunos vivos». Fue en el marco de una cena que organizó la Agrupación Oesterheld, que recuerda al escritor y guionista de historietas desaparecido en 1976. Durante poco más de una hora de exposición, y previa exhibición de un video sobre la política económica de la gestión Kirchner, Lorenzino habló de temas variados, pero no podía evitar referirse a lo que queda por delante tras la sentencia a favor de los fondos buitre. «Nos quieren llevar a cometer un default, pero no van a lograrlo», señaló el titular del Palacio de Hacienda embistiendo contra calificadoras, organismos internacionales con el FMI a la cabeza, y desde ya, los fondos buitres. «¿Ustedes se imaginan lo injusto que sería que quienes aceptaron ingresar al canje de la deuda con quitas terminen recibiendo menos dinero que los buitres?», interrogó a los más de 100 comensales que aplaudían fervorosamente mientras que Hernán Grecco, el anfitrión del lugar, auditaba que todos estuvieran servidos y alimentados.

Una frase del ministro que dio indicios de lo que puede venir fue la siguiente: «Pretender que le hagan caso a la Justicia estadounidense, desconociendo la ley argentina, es desconocer al kirchnerismo y no conocer lo que se hizo en estos últimos 9 años en el país». Hay que tener en cuenta que el fallo de la Cámara de Apelaciones en Nueva York dispuso que la Argentina tiene que ser autorizada para modificar el mecanismo de pago de la deuda que hoy se cumple. Dado que Lorenzino aseguró que «vamos a seguir honrando nuestros compromisos, sea de la forma que sea, como lo venimos haciendo desde 2003», es inmediato deducir que es altamente probable que no se cumpla con esa advertencia de la cámara -una suerte de «desacato»- y que se dispongan modificaciones unilaterales.

Pero este escenario traería aparejados colaterales como que las calificadoras pongan en default selectivo al país, se gatillen los seguros contra default (CDS) en el mercado, y otras réplicas de ese temblor como cláusulas «cross default» entre diferentes papeles, aceleración de pagos (al incumplir, se reclaman ya futuros vencimientos). Se abrirá entonces una discusión semántica: el Gobierno seguramente dirá: «Cumplo en pagar (en Buenos Aires o donde sea), pero no en EE.UU. porque no lo habilitan». Las calificadoras van a lo concreto: «Se alteraron las condiciones de pago». Los mercados no tendrán ninguna discusión semántica. Las cotizaciones caerán (ya vienen anticipando este escenario).

Cuándo ocurrirá esto importa, aunque no demasiado para los mercados. El gran interrogante es la actitud que tomará el Bank of New York (BoNY) en diciembre con este fallo. ¿Se excusará ya de efectuar los pagos de la deuda argentina? Se ingresa en un entramado legal con resultado incierto. Fuentes de Nueva York ayer aseguraban a este diario que era «muy probable» que el BoNY desista tras el fallo del viernes de seguir siendo pagador de la deuda. Habrá que ver. Lo que está claro es que con los feriados de Acción de Gracias y de fin de año, Thomas Griesa gire recién en enero la fórmula mágica sobre la cual se regirán los pagos de la deuda argentina (parte a bonistas de deuda de los canjes y otra para los fondos buitre). La Cámara de Apelaciones lo aprobaría en marzo. Poco importa la fórmula mágica igual si no sea la cumplirá. Simbolismo. Pero lo clave es que recién entonces moverá la Argentina sus piezas tras el jaque recibido el viernes.

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