15 de agosto 2014 - 00:00

“Desde el jardín” tendrá su versión a la criolla

Eduardo Lamoglia: “La película tiene un tinte muy anglosajón y flemático, pero nosotros ubicamos la historia en la República de Palermo”.
Eduardo Lamoglia: “La película tiene un tinte muy anglosajón y flemático, pero nosotros ubicamos la historia en la República de Palermo”.
La novela "Desde el jardín" ("Being There") fue un gran éxito editorial de los años '70 sólo superado por la versión cinematográfica que adaptó su propio autor, Jerzy Kosinski, dirigió Hal Ashby y protagonizó Peter Sellers.

La historia de Chance Gardiner, el jardinero simple que se contacta por azar con empresarios, políticos y medios de comunicación, quienes quedan seducidos por su lenguaje inocente pero reinterpretado como profundo, al punto de que termina como asesor, inspiró a Daniel Llermanos ("Código de familia", "Adiós muñeca") y al director Eduardo Lamoglia una versión más aggiornada.

"Desde el Jardín de la República de Palermo" se exhibirá los jueves a las 21 en El Tinglado (Mario Bravo 948), a partir del 21 de agosto. Integran el elenco Raúl Rizzo, Fito Yanelli, Alfredo Allende, Paola Papini y Alfredo Castellani en el papel de Chance Gardiner.

Periodista: ¿Qué los llevó a adaptar esa novela?

Eduardo Lamoglia:
Cuando bajó "Adiós muñeca", acá en El Tinglado, Llermanos me preguntó: ¿Qué película te gustaría hacer en teatro? Y yo le dije: "Desde el jardín", porque me había fascinado la actuación de Sellers. Después compré la novela que nos ofreció muchas más facetas del personaje. En la película tiene un tinte muy anglosajón y flemático y nosotros ubicamos la historia en un contexto más cercano.

P.: ¿Hubo muchos cambios argumentales?

E.L.:
La historia básicamente es la misma. Gardiner pasó toda su vida cuidando el jardín de una casona que ubicamos en Barrio Parque y no tiene más compañía que un aparato de televisión. Cuando muere su patrón, queda en la calle y caminando por ahí lo atropella un auto. Ahí conoce a una mujer adinerada que en nuestra versión es amante del presidente.

P.: ¿Del presidente de la nación?

E.L.:
Es presidente de la llamada República de Palermo. Un perdedor obsesionado por la figura de su madre que está lleno de fantasmas, debilidades, mandatos y tiene dos asesores que le rompen la cabeza y no sirven para nada. Cambiamos su área de influencia para hacerlo un poco más grotesco. Cuando conocen a Gardiner ven en ese monstruito, que es pura inocencia y frescura, la solución para triunfar en las próximas elecciones. Gardiner sólo habla de jardinería pero sus palabras son tomadas por metáforas de la realidad económica. Y como su único nexo con el mundo es la televisión, encaja muy bien con los medios y con los políticos. La obra deja en evidencia que la televisión lo distorsiona todo y que la ambición de poder lleva a los políticos al borde de la locura o a una total soledad. Este fenómeno pasa en todos lados, porque el poder de los medios de comunicación es muy fuerte. Y más aún en tiempo de elecciones, ya que la construcción de un candidato debe ser muy rápida. Y ahí se utilizan recursos de todo tipo que nunca conoceremos. Hoy casi todos los políticos tienen coach. Yo conozco mucha gente del ambiente teatral no voy a dar nombres- que se dedican a hacer ese tipo de couching. Y los aflojan.

Entrevista de Patricia Espinosa

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