10 de febrero 2017 - 00:00

Desembarca alfil de Larreta al frente de la administración judicial

Agustín Cinto juró como flamante administrador general del Consejo y es un “outsider” del Poder Judicial. Desconfianza de jueces y de radicales.

DESIGNACIÓN. La titular del Consejo, Adriana Donato, le tomó juramento a Agustín Cinto, quien ocupará el cargo que dejó Juan Cubría, hijo de la jueza María Servini.
DESIGNACIÓN. La titular del Consejo, Adriana Donato, le tomó juramento a Agustín Cinto, quien ocupará el cargo que dejó Juan Cubría, hijo de la jueza María Servini.
El PRO logró hacerse de un bastión hasta ahora esquivo: la Administración General del Consejo de la Magistratura. A silla caliente, arrinconó a su predecesor, Juan Carlos Cubría y puso inmediatamente en funciones a Agustín Cinto, luego de que se formalizara una renuncia a medias, que devino en un traslado del hijo de la jueza federal con competencia electoral María Servini de Cubría. Proveniente de un cargo menor en Mar del Plata, Cinto tiene buena llegada al jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta que lo catapultó al estratégico cargo que tiene como misión ejecutar el presupuesto del Poder Judicial, realizar contrataciones y aprobar obras de infraestructura y sistemas para toda la Justicia.

Cubría mantenía una relación tirante con el bloque oficialista y sobre todo con el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, a quien había denunciado por manejos discrecionales del superávit que controla el máximo tribunal. En el plenario de ayer, el macrismo y la UCR habían conseguido los consejeros necesarios para votar su desplazamiento. No hizo falta. En una carta anticipatoria, Cubría puso a disposición su cargo y solicitó un traslado a otra área del Consejo encargada del "estudio de los indicadores económicos y financieros" vinculados a las obras públicas que encare el organismo. Le fue concedido sin objeciones.

La designación de Cinto -de 28 años- se impuso sobre tablas, ya que su nombre sólo circulaba en los pasillos por sus nulos antecedentes en materia judicial. Proveniente de Mar del Plata, su cargo de relevancia fue el de secretario de Coordinación de Gestión y Modernización del municipio que encabeza Carlos Arroyo hasta octubre de 2016. Parte de su tarea era manejar actos públicos, realizar convenios con polideportivos y haber sido facilitador de ambulancias. Luego del controvertido escrache a Mauricio Macri en esa ciudad que derivó en una causa judicial, Cinto recaló en el Gobierno porteño bajo la órbita del jefe de Gabinete Felipe Miguel. Su cargo hasta ayer era jefe de Gabinete de la Dirección General de Evaluación del Gasto. Pero su verdadero origen es el Think Tank macrista Grupo Sophia que enlaza a Rodríguez Larreta con María Eugenia Vidal. Desde la Casa Rosada, uno de los que había hecho más fuerza para lograr la salida de Cubría había sido el poderoso jefe de asesores presidencial, José Torello.

Los jueces no quedaron satisfechos con el reemplazo, pese a estar anoticiados con anterioridad de su designación. Tampoco los radicales que se quedaron a las puertas de colocar a uno propio en el sillón que tiene por delante definir cuestiones cruciales como el dinero para el traspaso de la Justicia nacional a la órbita de la Capital Federal; revertir los escándalos vinculados a los sorteos informáticos; resolver cuestiones de infraestructura que también están judicializadas; y -como punto clave- revertir el enfrentamiento que Cubría tenía con Lorenzetti.

A su jura sólo asistieron Donato, el vice del Consejo, Miguel Piedecasas y el representante del Ejecutivo, Juan Bautista Mahíques. Los magistrados observarán con expectativa el rol que cumpla a partir de ahora el subadministrador del organismo, Jorge Nasisi, que sí cuenta con la venia de Lorenzetti.

Dejá tu comentario