7 de agosto 2012 - 00:00

Deshielo: La Juan Domingo se expande con “guiño” de Scioli

La inmovilidad que se autoimpuso Daniel Scioli tras la frenética tensión con Cristina de Kirchner empieza, de a poco, a descongelarse: la semana pasada, en extrema reserva, el gobernador charló con un ultraopositor K y habilitó a la cúpula de La Juan Domingo a comenzar un cauto pero intenso desembarco en las provincias.

El gobernador recibió a Mario Das Neves, exgobernador de Chubut, en el Banco Provincia. Se simuló una charla sobre la cuestión energética, pero el eje fue otro: el chubutense le anticipó que pretende convertirse en el operador de la candidatura sciolista en la Patagonia y, con esa franquicia, armar una versión de peronismo no K.

Se habla, incluso, de una reunión en Puerto Madryn, donde confluyan las expresiones no kirchneristas del PJ con intenciones. Esa cita, todavía en preparación, serviría como oficialización de la llegada de La Juan Domingo al sur del país.

Das Neves fue más lejos: en estas horas habló de presentarse como candidato en su provincia bajo la marca Scioli. El movimiento del sureño es un indicador repetido: parte del peronismo que jugó con Eduardo Duhalde en 2011, así como algunos asociados a Francisco De Narváez y el macrismo, peregrinan hacia La Juan Domingo.

La expansión fuera de Buenos Aires no se agota ahí. Días atrás, Baldomero «Cacho» Alvarez, Isidoro Laso y Osvaldo «Vasco» Goicoechea, entre otros jerarcas de la agrupación, consiguieron un guiño del gobernador para pisar otras provincias. Scioli se interesó por el armado y autorizó el despliegue. «Tranquilos», pidió.

Las charlas venían de antes. Tuvieron una reunión con dirigentes peronistas de Córdoba y avanzaron en el armado en Tucumán. Se trata de dos situaciones bien diferenciadas: la relación de Scioli con José Manuel de la Sota es cordial y frecuente, por lo que el cordobés está notificado de los movimientos de La Juan Domingo en su provincia.

Es distinto con José Alperovich. Al tucumano le facturan algunas palabras de más contra el bonaerense y, en ese caso, el ingreso en la provincia sería sin avisar ni pedir permiso.

También en buenos términos serían las apariciones en Mendoza, que gobierna Francisco «Paco» Pérez, vinculado a Juan Carlos «Chueco» Mazzón, uno de los interlocutores que mantuvo Scioli en Casa Rosada aun en los peores momentos de la crisis con Cristina de Kirchner.

La presencia en San Juan, dominio de José Luis Gioja, también sería preacordado con el gobernador, uno de los caciques provinciales con más autonomía, que con su estilo campechano hace valer su peso. Lo vio, en persona, Amado Boudou cuando visitó la provincia para participar de un acto armado por La Cámpora y el Movimiento Evita.

Gioja lo fue a buscar al aeropuerto, lo llevó en su auto -que él piloteaba- mientras la JP que le responde ocupaba el complejo donde se haría el acto y dejaba afuera a los organizadores. El jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, también tuvo su dosis: el gobernador se le apareció por su despacho, habló de «operaciones» con la cuestión minera.

«Si tienen algún problema conmigo, me lo dicen a mí en la cara, no por los diarios», le dijo al funcionario. Los sanjuaninos suelen contar un detalle: la provincia tiene depositados 750 millones de pesos y una administración ordenada, por lo que no requiere, como otras provincias, asistencia de la Casa Rosada para cerrar los números. Otra escala de La Juan Domingo, en la variable sureña, es Tierra del Fuego.

Ciclos

En tanto, el ciclo bonaerense de ese clan, con ropaje de peronismo clásico, tendrá hoy su última escala del despliegue territorial con un encuentro de dirigentes del conurbano oeste y norte -Primera Sección electoral-, premeditadamente convocado en Morón, dominio de Martín Sabbatella, el más activo detractor K del gobernador.

Desfilarán, además de los referentes seccionales, un puñado de funcionarios sciolistas. Forma parte del protocolo: el gobernador no participa de los encuentros de La Juan Domingo, pero manda a sus principales espadas. En general, está el jefe de Gabinete, Alberto Pérez.

Hoy también estarán Cristina Álvarez Rodríguez, con juego en la sección, y debutará Jorge Telerman, a cargo del Instituto Cultural bonaerense. Lo de Morón aporta otra lógica de entrecasa: el encuentro lo promueve Pablo Navarro, secretario de Niñez y Adolescencia bonaerense, dirigente moronense con pretensiones de pujar por la intendencia en 2015. De manual: ayer, la diputada sabbatellista Natalia Gradaschi cuestionó la política de «minoridad» de Scioli, a cargo de Navarro.

El próximo paso es la realización del primer encuentro provincial en La Plata, coronación de la etapa de «engorde» pero previa de un proceso más complejo: transitar, sin romper la simulada pertenencia al kirchnerismo, los meses que faltan hasta la disputa de 2013.

Dejá tu comentario