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Destraba la Justicia la obra más grande de Macri
Mauricio Macri
La causa sobre la obra más cara y ambiciosa del macrismo se inició en mayo pasado, con un amparo interpuesto por Milcíades Peña, Sergio Abrevaya y Facundo Di Filippo (estos dos últimos, legisladores de la Ciudad por la Coalición Cívica), en el que solicitaban la suspensión de las obras, lo que fue concedido por el juez Vicente Cataldo. Según su presentación, los cambios aplicados sobre el proyecto original (según estaba estipulado en el Anexo I de la Ley 1.660), podrían afectar el Acuífero Puelche (la más importante reserva de agua ubicada en la Ciudad de Buenos Aires, parte del territorio bonaerense, así como las provincias de Córdoba y Santa Fe). Los legisladores denunciaron, además, que las modificaciones introducidas al proyecto implicaron un fuerte incremento del costo, que no fue consultado a la ciudadanía. La obra original fue licitada por $ 495.475.720 millones, y el gasto actualmente ascendería a $ 536 millones.
La Procuración porteña negó, sin embargo, que el nuevo plan tuviera algún tipo de impacto negativo sobre el medio ambiente y enfatizó que se habían realizado audiencias públicas respecto de las obras del Maldonado, adjudicadas por el Decreto N°121/2008 a la empresa Ghella. Señalaron también que, al contrario de lo denunciado, el nuevo proyecto del Maldonado protegía el medio ambiente, porque en lugar de cavar tres pozos (como en el proyecto original), se realizó sólo uno, y que esto también abarató los costos.
La apelación enfatizó especialmente que el recurso concedido era improcedente, ya que la construcción del pozo que la Justicia pretendía frenar ya estaba terminada. Además, siguió funcionando la fábrica de dobelas (las tejas con las que se recubre el túnel), que está al lado de la excavación. En este sentido, Tonelli relativizó ayer el alcance del fallo de los camaristas Carlos Balbín, Inés Weimberg y Esteban Centanaro (este último votó en disidencia), y destacó que el tribunal de alzada se limitó a rechazar el pedido con efecto suspensivo que había impulsado la procuración, sin resolver la cuestión de fondo.
El procurador porteño agregó que desde el Gobierno de la Ciudad preferirían que «se revoque la medida cautelar por una cuestión de principios, para que no haya ninguna duda respecto de las obras, pero la realidad es que en términos prácticos la resolución judicial no cambia nada. La Cámara sólo puede hacer lugar o rechazar la medida cautelar, que se limita a la construcción de un pozo que ya está terminado». Por eso, el entubamiento del Maldonado seguirá avanzando (en realidad, nunca se paralizó), más allá de lo que determine la Justicia.


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