- ámbito
- Edición Impresa
Devalúa Brasil y complica a BCRA en su estrategia
El Banco Central a cargo de Juan Carlos Fábrega intenta seguir ajustando el tipo de cambio oficial con microdosis (con un nivel de brecha cambiaria de más del 80%) en pos de no alimentar aún más las expectativas inflacionarias. Ayer el dólar oficial cotizó a $ 8,49 (mientras el "blue" cerró en $ 15,6). En medio de la compulsa preelectoral brasileña, la divisa se depreció más del 9% en los últimos treinta días. Este proceso se ha intensificado sobre el tramo final de las elecciones presidenciales. Los analistas advierten que el movimiento alcista del dólar frente al real continuará no sólo por factores externos, sino porque los inversores extranjeros están retirando sus fondos (y así tomando ganancias de las altas tasas de interés domésticas) hasta que se defina la elección.
A nivel local muchos recuerdan el impacto que tuvo la devaluación del real en 1998, bajo la administración de Fernando Henrique Cardoso, del 50%, que causó estragos en el tipo de cambio de convertibilidad y en la economía argentina.
En poco más de treinta días el tipo de cambio nominal bilateral con Brasil registró una pérdida del 7,5%. Si bien los analistas reconocen que se trata de un movimiento más amplio de fortalecimiento del dólar, sin duda la moneda brasileña es una de las más dañadas de las vinculadas a commodities. A esto se suma que los últimos sondeos electorales favorecen a la presidenta Dilma Rousseff, lo que no trajo una buena lectura para el mercado, que evalúa un mayor riesgo de que triunfe en la primera vuelta. Luego de haber pasado una temporada de estabilidad entre abril y agosto (donde el tipo de cambio bilateral ganó competitividad), el real comenzó a experimentar la mayor volatilidad electoral y ahora el comportamiento alcista se intensificó, deteriorando la paridad bilateral en contra del peso.
Por lo pronto, el mercado estima un real más depreciado éste y el próximo año. El valor del real es uno de los faros que sigue el BCRA al momento de evaluar sus movimientos cambiarios sobre el dólar oficial. Si el comercio bilateral ya viene sufriendo por la recesión en ambos países, ahora la pérdida de competitividad del peso complicará todavía más las exportaciones argentinas al mercado brasileño. Por lo que a las presiones que soporta el BCRA para acelerar las microdevaluaciones ahora se suma el ingrediente de un real más depreciado.


Dejá tu comentario