Nietzsche, estrecho amigo de Wagner en la década de 1870, calificó su posterior distanciamiento del músico como "una experiencia de curación". El bicentenario muestra que, a diferencia del filósofo, en 2013 el mundo entero sigue siendo adicto a Richard Wagner. Revolucionario de la música, ególatra, megalómano y antisemita declarado al punto de convertirse en favorito de Adolf Hitler, Wagner (1813-1883) despierta pasiones más cercanas a lo religioso que a lo estético. Las descripciones de su música por parte de contemporáneos abundan en alusiones a delirio, posesión y éxtasis. En Alemania se habla hoy de la "droga Wagner".
"Wagner polariza, antes y ahora. En su día por su postura estética y su vocación de poder. Ahora, casi exclusivamente como consecuencia de su antisemitismo", resume el experto Egon Voss en una de las tantas biografías publicadas con motivo del bicentenario. Nacido el 22 de mayo de 1813 en Leipzig como noveno hijo de una familia burguesa, Wagner llevó una vida tan convulsa como la de los personajes de sus óperas, salpicada de amores tortuosos, la constante fuga -literal- de sus acreedores, años de exilio forzado y vertiginosos bandazos entre el hambre y la gloria. Después de que sus primeras obras pasaran inadvertidas y de vagar por Dresde, Magdeburgo, Riga, París o Zurich, comenzó por fin a triunfar con "Rienzi" (1842) y sobre todo con "El holandés errante" (1843) y "TannhTMuser" (1845). "Lohengrin" (1850) asentó esa fama.
La suerte de Wagner cambió definitivamente en 1864, cuando Luis II asumió el trono de Baviera. El excéntrico rey, un melómano de 18 años, lo invitó a Munich, pagó sus múltiples deudas y organizó el estreno de obras como "Tristán e Isolda" (1865) y "Los maestros cantores de Núremberg" (1868).
La vida del músico dio un giro también personal cuando conoció a Cosima von Bülow, 24 años menor, hija de Franz Liszt y mujer del pianista y director Hans von Bülow, dos buenos amigos de Wagner. Tras un largo romance que escandalizó a Munich, Wagner se casó por fin con Cosima en 1870 después de que muriera su primera esposa, la actriz Minna Planer. Siguieron juntos hasta la muerte de él y tuvieron tres hijos.
Wagner dedicó 25 años a su monumental tetralogía "El anillo del Nibelungo", cerca de 16 horas de música que llevan a la perfección su idea de la "Gesamtkunstwerk" (obra de arte total), unión armónica de drama, música y artes visuales. El ciclo completo se estrenó en 1876 en Bayreuth, donde el músico había construido el teatro que hasta hoy sigue celebrando cada año el mayor festival wagneriano del mundo. Wagner murió el 13 de febrero de 1883 en Venecia, un año después de concluir su última ópera, "Parsifal". Nada fue igual después de Wagner. Conceptos "melodía infinita" o "música del futuro" refundaron la ópera y las artes escénicas, transformaron la armonía occidental y anticiparon un ámbito que afecta incluso a quien no haya escuchado jamás su obra: las bandas sonoras de Hollywood.
| Agencia DPA |


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