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Diálogos en el recinto
Juan Carlos Fábrega y Thomas Griesa
Periodista: Llegó el pedido para darle acuerdo a Alejandro Vanoli en la presidencia del Banco Central. Me imagino trámite fácil: se vota por mayoría simple y listo.
Frank Underwood: Sí, llegó el pedido de la Casa Rosada pero no es tan fácil. Mire, cada vez que ingresa un pliego para el acuerdo a cualquier juez, diplomático o, especialmente, directores del Banco Central, no sólo hace falta que ingrese el pedido, también tiene que llegar la instrucción de tratarlo. Sin orden presidencial nada se mueve.
P.: ¿Y eso no llegó?
F.U.: Aún no, esperemos que suceda pronto. Mientras tanto Vanoli estará en comisión. Lo que aquí llamamos a tiro de decreto.
P.: La Presidente lo remueve cuando quiere. Pero esta vez mucho tiempo no puede pasar... ¿no?
F.U.: ¿Por qué? Puede demorarse todo el tiempo del mundo. Mire lo que le pasó a Mercedes Marcó del Pont. A ella le dimos acuerdo para completar el mandato que dejó trunco la salida de Martín Redrado. Y en septiembre de ese año Cristina mandó el pliego pidiendo el acuerdo para un nuevo período. Nunca lo tratamos. Es más, el presidente de la Comisión de Acuerdos quiso avanzar con el dictamen y Miguel Pichetto le dijo enseguida que nadie le había pedido que lo hiciera.
P.: ¿Qué dice el pliego de Vanoli?
F.U.: Que se le pide mandato para terminar el período de Juan Carlos Fábrega. Es decir, se quedaría hasta 2019. Todo un desafío... ¿no?
P.: ¿Que se quede...?
F.U.: No, que el próximo presidente lo deje quedarse. Habrá peligro de otra reunión de la comisión bicameral como la que convocaron Fernando de la Rúa o Cristina para remover a Pedro Pou o Redrado.
P.: Llegó el pliego de Vanoli solo... ¿no? ¿Sin otros directores?
F.U.: Sí, otra vez lo mismo. Cuando le dimos acuerdo a Juan Carlos Fábrega, vino junto con él el pedido para otros dos directores, Sebastián Aguilera y Germán David Feldman. Los aprobamos a todos. Pero Cristina siempre dejó en comisión a Miguel Pesce, Santiago Carnero y Waldo Farías.
P.: ¿Y ahora?
F.U.: Como le dije, igual. Sólo que esa vez se pide nada más que a Vanoli. Es decir, siguen los tres relegados...
P.: ¿Cómo será el tratamiento de Vanoli?
F.U.: Complicado en el discurso y fácil para la votación. Está claro que se está hablando de un soldado del Gobierno que ha demostrado lealtad absoluta. No es un hombre de carrera del sector bancario. A Fábrega lo votó el recinto: 56 senadores. Y el despacho de la Comisión de Acuerdos salió por unanimidad... Esta vez no será así. Habrá mucha protesta de la oposición, sobre todo el radicalismo.
P.: ¿Y la votación?
F.U.: Es por mayoría simple. Pichetto no tendrá problemas; le repito, siempre y cuando Cristina levante el teléfono y ratifique que quiere que lo aprueben.
P.: ¿Siguen las dudas por la ley de cambio de domicilio para el pago de la deuda?
F.U.: La duda que estamos teniendo, oficialistas y opositores, es para qué se votó.
P.: ¿Por qué?
F.U.: Mire, si era para poder cancelarle el contrato de pagos al Bank Of New York Mellon, la utilidad aún no aparece: el Gobierno no firmó el decreto dando de baja ese contrato y sólo se limitó a publicar un par de solicitadas donde le "pide" al BoNY que renuncie. No tengo que explicarle qué significa eso... Además, Carmine Boccuzzi, abogado del país, en la última audiencia ante Griesa le dice al juez que se quede tranquilo, que no hay desacato porque el pagador de la Argentina sigue siendo el BoNY, algo que, a pesar de que activaron el fiduciario del Nación sigue siendo cierto. Ayúdeme a buscarle utilidad a la ley.


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