29 de octubre 2014 - 00:00

Diálogos

HABLÉ CON MAZZÓN

Carlos Reutemann habló ayer por Radio 2 de Rosario para revelar que tuvo una reunión con el operador Juan Carlos Mazzón sobre una negociación de la unidad dentro del peronismo santafesino. Es un giro del senador que, además, negó que quiera volver a ser gobernador de su provincia. Aquí, lo principal que dijo.

Periodista: ¿Qué evaluación hace de la gestión Kirchner?


Carlos Reutemann: Hay dos cosas: está lo de 2003 a 2007 y lo posterior. Creo que ahí hay un antes y un después. Sobre todo, desde el último triunfo de la actual presidenta por el 54%. Creo que había una oportunidad histórica de abrir más hacia los demás sectores, porque tenía una convalidación muy fuerte. Pero tomó una línea de Gobierno difícil, dura, el mismo sistema que habían empleado en Santa Cruz. Un sistema muy unitario en detrimento de las provincias. Nosotros en Santa Fe lo vivimos, así que creo que sobre el final de su mandato tiene dos problemas serios, el tema de la seguridad y el tema de la inflación, además de la pobreza que se ha incrementado. La inflación genera en los sectores más pobres un enorme problema, porque usted se va quedando sin recursos.

P.: ¿Se siente tentado de volver a la gobernación de la provincia?

C.R.:
En absoluto. Yo la única conversación que he tenido fue con Juan Carlos Mazzón, que creo es muy bien conocido por muchos justicialistas de la provincia de Santa Fe. Él vino hace como más de 40 días a conversar conmigo hablando de la posibilidad de explorar de cara al futuro que haya una unidad del justicialismo de cara a las próximas elecciones. Consultó conmigo si yo tenía algún tipo de inconveniente. Le dije que al contrario, que están las autoridades partidarias para llevar adelante cualquier conversación. Hay un presidente del partido, tiene un partido constituido, tiene los congresales, así que me parecía que la base del diálogo tenía que pasar por el partido. Creo que lo han hecho en ese sentido. Tampoco le puedo asegurar cómo puede terminar. El esfuerzo se está haciendo, lo están haciendo. Se han reunido con algunos dirigentes...

P.: Son difíciles para juntarse...

C.R.:
Bueno, es una característica del justicialismo. Es muy difícil que usted se quede con el 100% de un justicialismo alineado porque hay divergencias, diferentes formas de pensar. Creo que ningún dirigente nunca en la historia, salvo el general Perón, se pudo haber quedado con el 100% del electorado o que el 100% esté de acuerdo con lo que uno hace. Si uno se lleva un alto porcentaje está bien, pero llevarse el 100% me parece que tuviésemos que traerlo de vuelta al general Perón.

P.: En su segunda elección para la gobernación usted tuvo un millón de votos...

C.R.:
No, no..., yo nunca llegué. Ésa es una fábula. Saqué 910.000 votos. Faltaban 90.000 para el millón...

P.: Me pregunto adónde irán esos votos en la próxima elección...

C.R.:
Eso pasó hace bastante tiempo. Desde la última vez que participé en el año 99 ha pasado mucho tiempo. No se pueden hacer comparaciones de una época a la otra. Cada uno ha tenido su resultado y punto. No puedo hacer una evaluación de la cantidad de votos que tuve frente a las elecciones posteriores o con las que vendrán. Cada uno tiene un aporte de votos partidarios, pero después, evidentemente, un gran porcentaje de la sociedad es absolutamente independiente. Eso puede ser el 40% o el 50%, tiene además a todo el electorado joven, que vota por primera vez . O sea que tiene muchas alternativas.

P.: ¿Hay algún candidato a gobernador de Santa Fe al que usted le vaya a dar apoyo?

C.R::
Eso está vinculado a los supuestos candidatos que nunca faltan y siempre pueden aparecer. Hay que ver dentro del justicialismo, que no está pasando por un buen momento en cuanto a sus resultados electorales en la provincia de Santa Fe, a ver cómo se van organizando con estas conversaciones que está haciendo, para ver si se pueden amalgamar alguna forma de unirse e ir en las próximas elecciones, teniendo en cuenta que los últimos resultados no son buenos ni en elecciones provincias ni en elecciones nacionales.

P.: Hay un dirigente que crece, Miguel del Sel...

C.R.:
Está bien posicionado, pero ya viene posicionado de la elección anterior. En la elección contra Bonfatti creo que pegó en el palo, quedó muy cerca.

P.: ¿María Eugenia Bielsa va a seguir a la cabeza de justicialismo?

C.R.:
María Eugenia Bielsa tiene su experiencia como ejecutiva, fue vicegobernadora de Jorge Obeid. Estuvo unos años dirigiendo el Senado acompañándolo a Obeid en la gobernación. Sabe lo que se tiene que hacer. Uno escucha que puede ser uno de los candidatos, pero no puedo contestar por ella, ni mucho menos. Conoce la provincia, conoce el Ejecutivo, el Legislativo.

P.: ¿Cuál es su relación hoy con la Presidente?

C.R.:
Usted sabe que en el kirchnerismo cuando uno toma una posición crítica lo mandan a Siberia. Bueno, estamos en Siberia desde 2008...

P.: ¿Hace frío?

C.R.:
... Hace frío (ríe), no es fácil salir de Siberia. Pero bueno, es así, es una característica a través de estos años y hay que ponerle el cuero. En la política el cuero se va poniendo todos los días más duro. Si usted no tiene el cuero recontra duro..., la política le depara todos los días una exigencia, tiene que estar todos los días ante los embates de todos los sectores. No es fácil resistir y aguantar, más en la época que a mí me tocó; me tocó el período ese de 2001, fue impactante, nada que ver con hoy, aunque estemos hablando de la inseguridad. El tema de 2001, el "que se vayan todos", fue una época muy difícil.

P.: ¿Ha perdonado a sus adversarios?

C.R.:
En política todo va pasando. De lo que no se sale es del agravio y del ataque personal. De eso es difícil salir, pero hay gente que lo usa, hay gente que es más tranquila en este aspecto. Pero a través de los años lo que queda es la agresión y la descalificación personal.

Cuando entra en ese andarivel, entra en el andarivel más complejo para la política.

P.: ¿Por qué es tan difícil hacer que hable?

C.R.:
No es fácil salir del frío de Siberia, o sea que usted ha tomado una posición y después tiene que sobrellevarse con ella. No es tan simple; en general, hay mucha gente que deja sus principios para estar cerca del poder central, de lo que da más calor. Siberia es muy fría.

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