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Diálogos en Wall Street
Se dio el rebote en los mercados. Y las expectativas se trasladan a la cumbre de los líderes europeos. Será la primera vez que compartan el estrado, la canciller alemana Merkel y el presidente francés Hollande. Conversamos con Gordon Gekko, el alias de un experimentado hombre de los mercados, quien pone el acento en la necesidad de reconstruir el eje Berlín-París para afrontar los duros desafíos que soporta Europa.
Gordon Gekko: Si de veras es un rebote, la respuesta debería ser no.
P.: ¿Y usted qué piensa?
G.G.: La suba rema contra la corriente. Puede avanzar -y puede trepar bastante- pero, ante el primer renuncio, perderá todo lo ganado, y un palmo más.
P.: Se nota más optimismo sobre la situación de Europa.
G.G.: Es parte del vaivén. Nada firme.
P.: Pero gana cuerpo la idea de que Grecia podrá mantenerse en el euro.
G.G.: ¿Qué quiere que le diga? No se sabrá a ciencia cierta hasta después de la elección. Y nos queda casi un mes por delante. Pero la verdad sea dicha: la posibilidad de que Grecia sea expulsada de la eurozona nunca fue la idea predominante.
P.: ¿No?
G.G.: No. Y, por extraño que le parezca, no lo es todavía.
P.: Sin embargo, la probabilidad de que ocurra se disparó después del fracaso en constituir un Gobierno tras las elecciones del 6 de mayo.
G.G.: Así es. No obstante ello, mire los resultados de la última encuesta de Reuters entre operadores de mercado: 14 de los 22 consultados piensan que Grecia permanecerá con la moneda común, por lo menos, hasta fines del año próximo.
P.: Lo que mata, entonces, es la incertidumbre.
G.G.: Es el corrosivo que hace daño. Y será imposible correr el velo antes de repetir las elecciones en Grecia.
P.: Hay expectativas favorables por la cumbre de líderes europeos de mañana (por hoy). ¿Cree que tienen asidero?
G.G.: Si se espera que allí se resuelva la puja por los eurobonos me temo que no.
P.: Sé que no es una disputa nueva. Pero no recuerdo que haya existido tanto consenso como en el presente. No sólo los pide la Francia de Hollande. Mario Monti, el primer ministro italiano, y, David Cameron, su par británico apoyarán la moción.
G.G.: También Sarkozy abogó por ellos. Y la Comisión Europea. El proyecto de eurobonos de Juncker-Tremonti pronto va a cumplir dos años. Y hasta en Alemania, el Consejo de los cinco hombres sabios aportó su propia iniciativa. Una y otra vez, sin embargo, Merkel dijo no. Y fue no.
P.: Los pide medio mundo. El FMI, EE.UU. Hoy (por ayer) se sumó la OCDE.
G.G.: Los de afuera son de palo.
P.: Hasta ahora ha sido así.
G.G.: En tiempos de la Guerra Fría, Alemania hubiera tenido que hacer lo que le sugería EE.UU. Pero ya no. Lo vimos el año pasado cuando Tim Geithner, el secretario del Tesoro de EE.UU., se desesperaba porque Europa montase un muro cortafuegos -»la gran bazuka»- para prevenir las terribles convulsiones que sobrevinieron a fin de año.
P.: De acuerdo. Pero Grecia marca un punto de inflexión. Bien puede hundir a la eurozona en un abismo. ¿No es tiempo de revisar la estrategia? Pienso que los resultados no son los que Merkel esperaba. Y si no se hace nada, esto es apenas un aperitivo.
G.G.: No lo dudo. Pero, ¿y Merkel? Entiéndame bien: creo que la premier alemana sabe que hay que cambiar. Pero no empezará por correr a abrazarse a los eurobonos. Eso pienso que, en todo caso, vendrá al final y no al principio. Y la noción de qué cambiar y en qué dirección no necesariamente es la que alientan Hollande y compañía.
P.: ¿Habrá un encontronazo? Será la primera cumbre que compartan Merkel y Hollande.
G.G.: Si lo hay, sería bueno que no se hiciera público. Lo digo por la salud del rebote.
P.: ¿Qué prevé?
G.G.: Hollande ha sido muy hábil. Lo liquidó a Sarkozy y ahora ocupa su lugar. Y Alemania necesita que Francia la acompañe.
P.: Y lo necesitará cada vez más. No sé si lo escuchó al líder de la Izquierda Radical griega -Alexis Tsipras- cuando habla de la eurozona como un protectorado alemán.
G.G.: Ése es el negocio de Tsipras -y si quiere de Grecia- pero no el de Hollande ni el de Francia. Ya hemos hablado de estos temas antes. Dijimos que Hollande no tenía que ir al choque frontal con Merkel. Que primero debía tejer alianzas si quería que Alemania le diera cabida a sus puntos de vista.
P.: Es lo que ha hecho.
G.G.: Tal cual. Con mucha rapidez. Ya tiene el acuerdo de Obama, de Cameron, de Monti. Defiende posturas como la recapitalización de los bancos españoles a través de los «mecanismos europeos de solidaridad».
P.: O sea de los fondos europeos de rescate.
G.G.: A su cargo y riesgo, y no al de la Tesorería española. Es una propuesta del FMI -ventilada en la última Asamblea- que Hollande ha hecho suya. ¿Qué otra cosa podría querer Rajoy (que está en las antípodas del espectro ideológico)? Lea en detalle lo que le pide la OCDE a Europa.
P.: Lo hice. Pacto de crecimiento, capitalización del Banco Europeo de Inversión y financiación comunitaria de proyectos de infraestructura, eurobonos, una mayor expansión monetaria.
G.G.: Esto parece escrito por Hollande y, ciertamente, no por Merkel.


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