3 de mayo 2013 - 00:00

Diálogos en Wall Street

¿Cómo interpretar la reacción de la Bolsa tras la reunión de la Fed? ¿Es tan malo que se haya preservado el QE3 en su generosa dosis actual? ¿O podía esperarse otra cosa? Gentileza de Gordon Gekko, la lectura entrelíneas del comunicado, y sus jugosas implicancias.

Periodista: ¿Se esperaba más de la Fed? Mantuvo el QE3 en su poder de fuego de 85 mil millones de dólares por mes. ¿Resulta poco, acaso? La reacción de los mercados sugeriría que sí.

Gordon Gekko:
No existían razones para esperar otra cosa. Aunque había quien abrigaba la idea de un incremento de las compras de bonos. En la línea de lo que esbozó James Bullard de la Fed de St. Louis. ¿Lo recuerda?

P.: Claro. Pero no se podía especular con un aumento tan inminente. Bullard dijo que recomendaría una ampliación del QE3 si las lecturas de inflación continuaban cayendo. Se necesita dejar correr el tiempo para saberlo.

G.G.:
Se produjo una merma pronunciada en la inflación medida por el índice favorito de la Fed. Ello alentó la apuesta. La inflación según el deflactor núcleo del gasto de consumo -que era del 2,4% el primer trimestre de 2012 y fluctuó entre el 1,6% y el 1,5% en los tres trimestres restantes- cayó al 1,2% entre enero y marzo. Fue la novedad que trajo el viernes el informe del PBI.

P.: ¿Otra vez la amenaza de la desinflación, como cuando forzó a la Fed a lanzar el QE2 en 2010?

G.G.:
En apariencia, sí. Ahora bien, si usted mira el índice núcleo de precios minoristas -que no debería diferir en mucho del anterior- ¿no hay rastros de esa película. La tendencia allí es estable, una pizca por debajo del 2% anual, pero sin señales de decaimiento.

P.: Quiere decir que la Fed se inclinó, en contra de sus preferencias habituales, por el segundo indicador.

G.G.: La Fed tiene el tema en el radar. Lea el comunicado oficial y compárelo con la versión de enero. Notará un párrafo en el que se dice, por primera vez de manera expresa, que la entidad está preparada "para aumentar o reducir" el ritmo de adquisición de bonos. Bullard no es el único preocupado; téngalo por seguro. Y la adición del comentario no es gratuita; si se abrió paso en el texto -y no quedó en el limbo de las minutas- concédale la importancia que tiene. No es urgente. Pero está en la carpeta de las decisiones a tomar.

P.: La Bolsa debería haber subido entonces, y no tropezado.

G.G.: Si ya lo había metido en los precios, como si fuera un hecho consumado, es lógico que sienta el golpe. Piense que, en rigor, la baja comenzó antes de que se pronunciara la Fed. Los números de la economía son un desfile de registros muy pobres, uno tras otro, con contadísimas excepciones. No sé si la economía precisa un QE3 más potente, pero Wall Street sí, si lo que pretende es ignorar el bache de la actividad real y seguir coqueteando con los máximos como si nada.

P.: La descripción que la Fed hace de la economía no cambió mucho. No parece muy decepcionada con esta brisa de enfriamiento.

G.G.:
Hay una referencia bastante crítica de la política fiscal, a la que acusa de estar minando la marcha de la recuperación.

P.: No está muy alejada de la realidad.

G.G.:
Por supuesto que no. Pero los efectos del "sequester", del recorte automático del gasto público, recién se están notando. Va de suyo que si no hay acuerdo entre los partidos para amortiguar su impacto, y no lo habrá en el corto plazo, el lastre se tornará más pesado. La economía, probablemente, desmejore antes de volver a repuntar. Dudo que la Fed, que no puso el acento allí, lo desconozca.

P.: A ver si lo entendí, lo que usted me está queriendo decir, si uno esto con lo anterior, es que en la próxima reunión de la Fed apostar por un aumento de la potencia del QE3 no será una alternativa descabellada.

G.G.:
Suponga el "sell in May", y alguna zozobra por el riesgo de colisionar con el "techo" de la deuda pública, y se dará cuenta de la expectativa que puede rodear al cónclave. Valdrá la pena leer las minutas cuando se difundan en tres semanas.

P.: El próximo encuentro de la Fed es en junio.

G.G.: Será una reunión de doble jornada que culminará el 19 de junio (apta para tratar los temas importantes y digerirlos bien antes de actuar). Bernanke dará una conferencia de prensa posterior. Tiene todos los ingredientes para innovar en el manejo del QE3 y poder comunicarlo de la mejor manera Se sabe que una de las ideas en discusión es la de ajustar en el margen la magnitud del programa y revisarlo con flexibilidad reunión tras reunión.

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