16 de abril 2014 - 00:00

Diálogos en Wall Street

Diálogos en Wall Street
Ucrania, Japón, los balances, el daño técnico de los mercados. Son muchos los temas en danza y hablamos de ellos con Gordon Gekko, mientras Wall Street todavía da pelea.



Periodista: Acorralado, pero de pie. No está muerto quien pelea, y Wall Street da pelea.

Gordon Gekko:
No hubo golpe de nocaut. No hay grandes noticias.

P.: ¿Ucrania?, volvió a la primera plana.

G.G.:
Hay muchas excusas, pero nada que sacuda a fondo.

P.: ¿No es grave?

G.G.:
Pienso que es un presente griego para Europa. Pero las propias Bolsas europeas, más allá de los ocasionales revolcones, no están dispuestas a suicidarse por lo que ocurra allí. Todavía están más pendientes de lo que pasa en Wall Street que de la suerte de sus fronteras.

P.: Wall Street parecía a punto de despeñarse y, de buenas a primeras, resucitó. ¿Qué pasó?

G.G.:
El dato puntual fue el repunte del dólar contra el yen tras la filtración de un rumor que señalaba la posibilidad de que las autoridades japonesas rebajaran su evaluación de la situación económica.

P.: Cuesta creer que Ucrania importe poco y que, a la par, sea relevante un cambio del panorama en Japón.

G.G.:
Como le dije, lo que sobran son excusas. Créase o no, el rebote del dólar frente al yen detonó la reacción de la Bolsa.

P.: Una razón trivial.

G.G.:
Seguro. Si quiere es una especulación importante para Japón: después del aumento del impuesto a las ventas, el consumo tendría que haber caído mucho más fuerte que lo estimado por el Gobierno como para alentar una revisión de sus perspectivas y, quizás, favorezca un refuerzo del estímulo monetario. El pequeño inconveniente es que es un rumor tirado de los pelos. Hace dos semanas que se aplicó la nueva alícuota, es muy temprano para pensar que pueda hacerse una reevaluación tan profunda. Pero explíqueselo usted al mercado de cambios.

P.: El Russell 2000 quebró la media larga de sus cotizaciones. Ya había perforado el promedio de 50 ruedas y ahora penetró el de 200. El NASDAQ quedó a tiro de hacerlo y roza una merma del 10% desde sus máximos. ¿No estamos probando y rebotando contra estos niveles también, viendo si son capaces de soportar el chubasco?

G.G.:
También. Y ésta es una semana corta y con poco volumen por los feriados. Es todo muy resbaladizo. Es interesante que no haya un gran desenfreno de parte de los vendedores. La semana pasada fue mucho más punzante.

P.: Y tampoco hay compradores muy convencidos.

G.G.:
La apuesta fuerte se frustró dos semanas atrás cuando la mesa estuvo servida. A decir verdad, no hay queja con el contexto. La Fed es amigable (y lo ratificó en las minutas), las tasas cortas de interés no son una espina (aclarado el malentendido de Yellen), y la economía acompaña a la temperatura justa. ¿Qué más se puede pedir? Y, sin embargo, a medida que se fueron moldeando estas convicciones favorables, el mercado se deterioró. Es una ironía que cuando la economía estaba tapada por la nieve, se temía la ira de la Fed por la efervescencia de los activos de riesgo, y se interpretó que Janet Yellen quería apurar la suba de tasas, Wall Street se relamía comprobando su fortaleza y descontando otro zarpazo.

P.: Los balances tuvieron algo que ver. El traspié de JP Morgan, recuerdo que usted le tenía mucha fe, hizo bastante ruido.

G.G.:
Arruinó lo que podía ser un intento de relanzamiento con muchas chances de tener éxito. Punto. Las minutas de la Fed, para tal fin, fueron estupendas. Removieron la espada de Damocles que pendía sobre la cabeza de las cotizaciones. El tema que los inversores ya no se preocupan por el techo del rally sino por las grietas en el terreno. Fuera de JP Morgan, la temporada de balances, le aclaro, viene muy bien. Inclusive hoy Coca- Cola y Johnson & Johnson informaron buenos números y fueron recompensados.

P.: Es difícil pensar en relanzar un contraataque basado en esas compañías maduras, distinto sería si uno pudiera contar con los bancos como punta de flecha.

G.G.:
Será en otra oportunidad. Es una pena: Wells Fargo vino bien, Citi sorprendió favorablemente, varios bancos y financieras chicas pusieron lo suyo...

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