21 de mayo 2015 - 00:00

Diálogos en Wall Street

Salieron las minutas de la Fed. La pregunta es obligada: ¿qué se trae entre manos?

Diálogos en Wall Street
Periodista: Había gran expectativa sobre las minutas de la Fed...

Gordon Gekko:
Tres semanas de mucha volatilidad en las tasas largas -y nuevos máximos locales- aconsejaban prestarle atención.

P.: Nada nuevo bajo el sol. No habrá suba de tasas cortas en la próxima reunión de junio.

G.G.:
Eso creemos.

P.: ¿Deberíamos pensar otra cosa? La aritmética de las minutas es simple. Había "varios" funcionarios que creían probable un ajuste en junio y ahora son sólo "unos pocos".

G.G.:
Correcto. Pero tenga presente que la Fed ya nos avisó, la semana pasada, que no nos va a comunicar por adelantado cuando decida izar las tasas.

P.: ¿Hubo una notificación oficial?

G.G.:
Sabe que no. Lo comunicó John Williams, de la Fed de San Francisco, a manera de comentario personal. Y Bill Dudley, el titular de la Fed de Nueva York y brazo ejecutor de la política, dio a entender lo mismo. Conviene tomar nota.

P.: ¿Quiere decir que no va a existir un guiño previo?

G.G.:
No hay período de gracia. Se acabó el compromiso "tácito" de telegrafiar por anticipado las intenciones. La Fed se reserva el derecho de obrar de sopetón, sin preaviso, como respues-ta rápida a la evolución fa-vorable que presente la coyuntura.

P.: Las minutas se escribieron a fines de abril. ¿Tenemos que leerlas entendiendo que el enfoque de la Fed cambió, y es más drástico?

G.G.:
El banco central piensa que las condiciones de contexto están dadas para comenzar la suba de tasas. 15 de 17 "insiders" están dispuestos a elevarlas antes de que termine el año. No hace falta, a esta altura, acumular demasiada evidencia para apretar el gatillo.

P.: No es la lectura que han hecho los mercados...

G.G.:
Deles tiempo. No es urgente.

P.: No sé si lo entiendo.

G.G.:
Cuando la economía repunte, la Fed emitirá el ticket con la primera suba de tasas de interés.

P.: No lo hará mientras perdure este bache de actividad.

G.G.:
Ése es el freno.

P.: La decisión está tomada, entonces. Sólo que hubo que postergarla.

G.G.:
Hasta que la expansión recupere visibilidad. La Fed no va a izar las tasas de interés con la economía en retroceso. Al menos por ahora esa decisión está descartada.

P.: Es como la regla del "uptick" que impide "shortear" (vender) en descubierto un papel sino después que se produzca un aumento de precio.

G.G.:
Salvando las distancias, es similar. Las minutas expresan la convicción de que el enfriamiento de la economía es un fenómeno transitorio, pero hasta que no se corrija, y se confirme que efectivamente es así, la Fed no correrá riesgos.

P.: ¿Eso significa suba de tasas recién en septiembre? Difícilmente la situación actual revierta a tiempo como para jalar el gatillo en junio.

G.G.:
La economía se contrajo el primer trimestre. El año pasado rebotó con enorme pujanza. Si el patrón se repite, habrá vacunación en septiembre. No tengo duda.

P.: Las dudas tienen que ver con que se repita el patrón...

G.G.:
El bache puede ser más extenso, así parece, y obligar a demorar la intervención de la Fed.

P.: Charles Evans, de la Fed de Chicago, dice que hay que dejar la faena para 2016. Y los mercados -no los analistas de Wall Street, pero sí los futuros- están más de acuerdo con Evans que con el pronóstico de acción en 2015.

G.G.:
Únicamente Narayana Kocherlakota es más pacifista que Evans. Son los dos disidentes del grupo de 17 que quieren mantener la escena sin cambio hasta el año próximo. No son los que mueven el amperímetro.

P.: Pero tampoco los otros 15, que a comienzos de año abogaban por comenzar la suba hacia junio para tener tiempo de aplicar una segunda dosis.

G.G.:
La economía manda. Pero recuerde que el umbral de exigencia es bajo y la voluntad de no dejar pasar 2015 de brazos cruzados es enorme.

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