21 de septiembre 2016 - 00:35

Diálogos de Wall Street

Miércoles de superacción. ¿O será de falsa alarma? La Fed resolverá si sube o no las tasas de interés. El Banco de Japón, que ya sacudió a los mercados de bonos, nos dirá lo que tiene en mente tras revisar a fondo su política monetaria no convencional. La Fed y el Banco de Japón, juntos, pueden ser dinamita. O mera pólvora mojada. En ese laberinto nos guía Gordon Gekko, nuestro hombre en los mercados internacionales.

Periodista: Es el tiempo de las definiciones. La Fed y el Banco de Japón darán hoy su veredicto. ¿Qué nos deparará el destino?

Gordon Gekko: Habrá novedades en Tokio, y más de lo mismo en Washington.

P.: ¿Descarta una suba de tasas por parte de la Fed?

G.G.: Frío, frío.

P.: No es imposible.

G.G.: Los futuros de fed funds le asignan una chance del 18%. Es una posibilidad en cinco. Remota, pero no imposible

P.: Hay dos dealers primarios -firmas que operan directamente con la Fed en los mercados financieros- que piensan que habrá un retoque de tasas. BNP Paribas y Barclays creen en una suba hoy mismo.

G.G.: Y hay otros 21 bancos que disienten, y que también interactúan con el banco central. La razón que da Barclays es muy sencilla: pronostica un alza de tasas ahora porque "así lo comunicó la Fed".

P.: ¿Se los dijo por mensaje directo?

G.G.: Es obvio que no. Hubo gente de la Fed que habló a favor, y otra en contra. La interpretación es muy personal. Sólo el 10% de los dealers primarios entiende que la Fed no se retractó de su intención original, y que la disertación de la gobernadora Lael Brainard, la semana pasada, no fue un tributo en son de paz.

P.: Todo esto quiere decir que si la Fed cumple lo que prometió, por ejemplo, Stanley Fischer (su número dos) durante la cumbre de Jackson Hole, podría patear el tablero.

G.G.: Sería una sorpresa enorme. Pero, ¿qué ganaría la Fed removiendo el avispero? Estamos en la antesala de una elección sui generis que ya se va a ocupar de sembrar incertidumbre. No obstante, si por alguna razón -credibilidad, reputación, lo que fuera- la Fed se siente obligada a elevar las tasas lo compensará con una reducción más fuerte de la escalera de tasas de interés prevista hacia el futuro.

P.: Si sube la tasa de interés presente va a recortar las tasas de interés esperadas.

G.G.: La tasa de fed funds de equilibrio a largo plazo -con la economía desplegada en pleno empleo- es del 3% según la última proyección del banco central (que data de junio). Cuatro años atrás esa tasa era del 4,25%. En junio del año pasado, 3,75%. Y la merma de productividad sugiere que seguirá cayendo.

P.: Una mano lavaría la otra.

G.G.: La economía de los EE.UU. se arrima al pleno empleo, pero con timidez, sin señales de desborde. La tasa de desocupación se ubica a una décima de la propia definición de la Fed de ocupación plena. La inflación minorista núcleo, últimos doce meses, superó el 2%: 2,3%.

P.: En otros tiempos, con esas cifras, nadie en su sano juicio defendería la tesis de mantener tasas cortas en 0,5%.

G.G.: En aquellos tiempos, con tasas en 0,5% no registraríamos estas cifras, sino un recalentamiento atroz. Ahí anida la diferencia: no hay una aceleración de las variables críticas. La recomposición de la economía no está exenta de signos de fragilidad. Y los riesgos son asimétricos. Si la Fed peca por demorar la restricción monetaria, sabrá lidiar con la inflación resultante. Pero si el error deriva de apretar en demasía, no hay antídoto conocido que sea muy eficaz.

P.: Si la Fed se va a cuidar de hacer lío, ¿qué decir del Banco de Japón, que ya aportó una turbulencia importante, y por adelantado?

G.G.: Uno podría pensar que si el Banco de Japón provocó un estrangulamiento súbito en el mercado global de bonos, y en realidad no pretende recortar la liquidez, lo que ahora toca es una mejor explicación de sus medidas e intenciones, y que opere una reversión de la iliquidez transitoria, no deseada. Lo peor ya debería haber pasado, pero con Japón nunca se sabe. La comunicación, por cierto, no es su fuerte. Si les vuelve a salir otro tiro por la culata, obligarán a la Fed a calmar las aguas.

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