4 de junio 2014 - 00:00

Días de exámenes

Los Pumas comenzarán la serie de test el próximo sábado frente a Irlanda en Resistencia. Muchos se juegan la chance del Champion ship y el Mundial

Para tomar decisiones. El tucumano Daniel Hourcade tendrá un banco de pruebas en esta ventana internacional.
Para tomar decisiones. El tucumano Daniel Hourcade tendrá un banco de pruebas en esta ventana internacional.
Hay una sola certeza a tres días del primer test contra Irlanda: Hay varios jugadores de Los Pumas que tienen en claro que esta ventana internacional representa la tan esperada oportunidad de sus vidas para ser parte del plantel argentino de cara al futuro inmediato y mediato también. Los que estén a la altura de las circunstancias tras jugar de igual a igual contra una potencia de este deporte (Irlanda por supuesto que lo es y de las mejores, pues es el campeón del Seis Naciones y está en Argentina con todo lo que tiene) seguirán y habrán aprovechado la oportunidad. Los que pasen la prueba de fuego serán aquellos que se ganen el derecho de ir a Pensacola, al Rugby Championship después y seguramente luego al Mundial de Inglaterra 2015.

Pero atención: no será el resultado en sí de los test lo que determine esto. Ni derrotas abultadas ni victorias esperanzadoras lo serán. Sí, los rendimientos individuales en cada faceta y la afinidad grupal de afrontar tres partidos de altísima exigencia para un plantel joven, con rodaje de equipo pero con muy poca experiencia a nivel de élite mundial. Faltan tres días para el primer examen. Y será bien arduo.



La obtención es la clave



Se viene un test que será recordado por muchas cosas. Entre ellas, seguramente, porque se va a transformar en la prueba de fuego de un equipo que nacerá allí -será en verdad un renacimiento- de cara al Mundial de Inglaterra.

¿Dónde habrá que trabajar sobre Irlanda? En varios aspectos: por un lado, en la obtención. Fallar ahí puede complicar mucho el partido de entrada. El equipo -y más éste equipo- necesitará de todas las pelotas propias para tener con qué jugar. El scrum será vital para fortalecer mentalmente a este pack Puma que es joven y que sabrá -si viene bien- que en esa face-ta puede responder. El line out, una de las armas preferidas de los irlandeses (Paul O'Connell debe ser de los mejores de la historia en este rubro) tiene que ser neutralizado para que al menos la obtención verde no sea cómoda. Y habrá que ser muy seguros en las propias, porque entre David Toner (2,08 metros), el mismísimo O'Connell y Heaslip pueden preocupar o molestar para que al menos no haya pelotas de calidad para Los Pumas.

Una vez con la pelota, ¿qué hacer con ella? ¿Ir a campo contrario y buscar presionarlos bien arriba o administrarla jugando fases sin errores, rápido y con poca gente? Dependerá de cuál sea la calidad de las pelotas que se obtengan. Si, como se descuenta, Nico Sánchez va a ser el apertura, se lo podrá ver jugar bien adelante frente a Sexton, que si bien tacklea, no es Wilkinson. Ese lugar puede ser un espacio a explotar, ya que el tándem 12-13 de Irlanda es lo único que cambia en cuanto a nombres del equipo que ganó el Seis Naciones. Fergus McFadden seguramente use la 13 y es un jugador de temer. ¿Podrá ser 12 y que Trimble sea el 13? Es otra posibilidad. Lo que hay que buscar es que no haya recuperación rápida de la pelota por parte de Irlanda. Y fundamentalmente, dos cosas más: no desesperar si las cosas no salen y por ende, no cometer penales, porque Sexton garantiza puntos y el partido puede hacerse cuesta arriba si aparecen los penales reiterados y por ende, tarjetas.

Hay por delante una dura prueba para Los Pumas. Este equipo va a buscar su espacio en el concierto del rugby mundial. ¿Podrá encontrarlo? Dicen que los que quieren, pueden.

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