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Dicen en el campo...
Norberto Yauhar
... que esta última semana del verano no sólo trajo las medidas de fuerza en los puertos con casi 100 buques granarios parados por el SOMU (gremio de los amarradores) y la casi inactividad ganadera en Liniers por las protestas frigoríficas, sino también los ecos de la 6ª conmemoración del aún no explicado brote de aftosa en Corrientes (6/1/06) y la 4ª del 11 de marzo cuando se intentó imponer la Resolución 125, sino que sorpresivamente parece querer mostrar un cambio en las entidades de la Mesa de Enlace, con una actitud mucho más «activa» de información a nivel del público en general (algo que el sector casi nunca hizo), y con más presencia de los técnicos de cada organización que de los dirigentes gremiales, algunos de ellos hasta cuestionados por sus propias bases. Así, el arranque lo marcó Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) con un interesante trabajo sobre la comparación de precios que reciben los productores y los que deben abonar los consumidores, que se va a realizar mensualmente. El estudio, aún incompleto y al que le falta más profundidad, cubre, sin embargo, un déficit que ni la secretaría de Patricia Vaca Narvaja en su momento, ni ahora la de Moreno, supieron/quisieron llenar, lo cual es bastante llamativo teniendo en cuenta el celo que la administración Kirchner dice tener por la «mesa de los argentinos», y constituye un muy buen arranque. En todo caso, tanto las manzanas como los duraznos (frescos y en lata), el trigo (pan y medialunas) o la carne porcina (matambre y bondiola) mostraron en todos los casos diferencias superiores al 400% (y hasta un 11.000% superiores en el caso del trigo al productor respecto de las medialunas en panadería). Simultáneamente, la investigación dio cuenta de que la incidencia de la materia prima sobre el precio final del producto fluctuó entre el 3% y el 13%, lo que descarta de plano el argumento de que los productores pueden ser los «formadores de precios».
... que también la Mesa Nacional Lechera (con todos sus representantes) se reunió esta vez en la Federación Agraria Argentina, desde donde ratificó la asamblea de Rafaela el próximo 28 de marzo, al tiempo que confirmó que, a pesar de los compromisos asumidos, aún no se concretó la reunión con el ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, pedida hace más de dos meses. El sector, que viene reclamando desde 2005, mostró su enojo por el supuesto 7% de aumento que habría autorizado el Gobierno y que «se diluye», según dijeron, cuando, en realidad, necesitan un piso de suba de al menos un 20%, que lleve el litro en tranquera de tambo a $ 1,80 contra el $ 1,40 promedio que se cobra en la actualidad. Señalaron también que, además del cierre permanente de tambos, también están en riesgo más de 950 usinas del interior, y minimizaron el impacto de la reciente exportación de un contenedor de queso (23 toneladas) respecto de las 50.000 toneladas anuales que se exportan. En este plano, sin embargo, se alertó sobre la caída de los precios internacionales de la leche en polvo, ahora en u$s 3.300 la tonelada, que llevaría a algunas industrias a querer pagar menos aún por la materia prima internamente. Tampoco pasó inadvertida la información sobre un «pacto de no agresión» entre las usinas respecto de sus remitentes, especie de eufemismo que enmascararía el hecho de que entre las empresas se hizo un «reparto» de zonas, para no competir sacándose tamberos entre sí, lo que aplasta más el precio. Algunos llaman a esto reserva, distribución de mercado o «zonificación» con productores cautivos. El punto es que, simultáneamente con el pedido de restitución de los reintegros (eliminados en 2002) y la liberación del mercado (sacar los ROEL para exportar, volver al comercio Mercosur, etc.), los productores lecheros llamaron la atención sobre la ampliación de márgenes que se está dando en el comercio, especialmente en los hipermercados, que habrían pasado de un 8% histórico a más del 12% en los productos más baratos (según afirmaron, mientras la leche fluida líder sale de usina con un precio sugerido de $ 4,15 el litro, en los hiper se comercializa directamente a $ 5), un buen dato para Moreno.
... que también hubo varios otros motivos de preocupación y en algún caso de festejo, como la reelección -por unidad de tres listas- de Miguel Ferré, ex subsecretario de Economía Agraria, al frente de Apumag, el gremio que nuclea a los profesionales del estratégico SENASA. Menos agradable es la noticia sobre los aumentos que comienzan a darse en los inmobiliarios de varias provincias, y Entre Ríos no es la excepción. De ahí que FARER, que reúne a las asociaciones rurales, haya calificado el intento legislativo de «desmedido e inoportuno».


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