9 de agosto 2013 - 00:00

Dicen en el campo...

... que, aunque la actividad política por las elecciones primarias obligatorias del domingo y la protesta callejera del sector dominaron casi totalmente el panorama de la semana, igual hubo algún espacio para un encuentro anual de productores en Rosario, algunos remates de cabañas ganaderas, una asamblea en Azul organizada por CARBAP, algunos pocos festejos por el Día del Ingeniero Agrónomo y del Veterinario el pasado día 6, y el encuentro mensual de empresarios del Estudio Broda en la Universidad del CEMA, entre otros. En todos los casos, además de la política local, los temas se concentraron en la alarma por la previsible (y anunciada) caída de los precios internacionales, y el continuo aumento de los costos locales, lo que mantienen a la renta agrícola en caída libre, incluyendo a la soja, y hasta en campo propio. Ni hablar de los arrendamientos que prácticamente en todos los casos se negociaron sensiblemente a la baja, y varios establecimientos quedaron sin arrendar, ya que "los números no cierran". Este hecho determina que hasta las siempre ajustadas estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario -indicando un eventual crecimiento del área de siembra para el trigo 2013/14 que se está implantando del 7% (que igual quedaría por debajo de los 4 millones de hectáreas)- fueran puestas en tela de juicio por los productores. Más aún, se calcula que el área total de la campaña que está comenzando puede llegar a bajar, igual que la cantidad de insumos a utilizar, o sea, que se estaría acentuando la tendencia de lo que ya ocurrió en el último ciclo. El tema empeoraría un panorama que ya prevé, según los datos al día de hoy, una merma en los ingresos del país en 2014, por este rubro, de más de u$s 4.000 millones...

... que la reacción ante el panorama descripto es bastante obvia, más aún analizando las tendencias. Es que mientras a principios de julio la soja en Chicago se ubicaba en casi u$s 600 por tonelada, un mes después ya había bajado u$s 110, y los precios a noviembre la ubican en apenas u$s 429 que, de todos modos, no sería una mala cotización si no fuera por los muy altos costos y, especialmente, el relativamente bajo nivel del dólar oficial al que hay que aplicarle una quita de 35% por retenciones. Todos estos aspectos, lápiz en mano, analizaron los productores en Azul, mientras se sucedían los reclamos que pueden desembocar en una nueva protesta masiva en septiembre. La soja por debajo de los u$s 500 la tonelada, el nuevo incumplimiento en cerca de 8.000 toneladas de la antes apreciada Cuota Hilton de cortes vacunos especiales para Europa (ya van 7 años seguidos que se incumple), o la caída del 25% en las exportaciones de leche en polvo en la primera parte del año, fueron solo algunos de los ítems que destacaron y reclamaron- los productores que insisten tanto en la imperiosa necesidad de una mejora en el tipo de cambio, como en la liberación de las trabas que siguen restringiendo las exportaciones cuyo efecto más directo es la depresión de la producción local.



...que para la gente del NOA el asunto se complica más por las duras heladas que sufrieron recientemente y que terminaron de destruir lo poco que quedaba tras casi 30 meses de sequía. En este caso, sin embargo, el malhumor es variable pues, mientras en Salta el gobernador Juan Manuel Urtubey ya declaró la emergencia provincial (lo que permite completar el trámite para lograr la asistencia Nacional y así, por lo menos, postergar el pago de impuestos y de créditos oficiales), en Tucumán el titular del Ejecutivo, José Alperovich, aún no procedió a tal gestión. Pero siempre se rescata alguna buena, como la bajante que está registrando el río Paraná (que, de todos modos, aún no llega a los niveles de "tranquilidad"), permitiendo que deje de salir (y malvenderse) hacienda de las islas inundadas. Pero también, la autorización ahora ya pública, de parte del Gobierno chino, para los maíces geneticamente modificados, llevó un poco de tranquilidad a la cadena de este cultivo que, aunque jaqueado por los costos, al menos mantienen la expectativa de ingreso en un destino de la envergadura de China, que estaba en duda hasta esta autorización. Es que, a pesar de la desaceleración de la economía del gigante asiático, y de la notable caída del comercio global de bienes, igual los alimentos siguen figurando entre los rubros más inflexibles a la baja, de la mano del crecimiento de la clase media mundial, lo cual es obvio. Pero mientras todos estos temas se analizan al revés y al derecho por parte de la gente de campo que trata de prever (al menos en 6 u 8 meses) qué es lo que puede pasar con sus producciones, alguno se atrevió a preguntar: "¿Y que pasó finalmente con las importaciones de trigo?". Sl respecto, el silencio oficial es "absoluto"....

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