14 de marzo 2014 - 00:00

Dicen en el campo...

que, como es habitual en marzo, los tiempos se aceleran con el avance de la cosecha gruesa, considerado como la verdadera "iniciación" del año agropecuario. En este caso, el hecho fue intensificado por la realización de Expoagro, muy aprovechada -mediáticamente- por buena parte de los candidatos de turno no oficialistas, incluidos los gobernadores de las tres principales provincias: Daniel Scioli (Buenos Aires), José Manuel de la Sota (Córdoba) y Hugo Bonfatti (Santa Fe); además del exgobernador de esta provincia, Hermes Binner, entre otros varios. Algo similar ocurrió días atrás en Mendoza, con la Fiesta de la Vendimia. Para algunos analistas, tanta asistencia política adelantada (ya que recién el año próximo hay elecciones presidenciales), da cuenta del nivel de ansiedad que recorre el terreno político en el cual ninguno quiere dar la más mínima ventaja al resto optando, entonces, por mostrarse en todos los lugares que puedan, aunque éste sea "el campo" puesto, desde hace años, en el lugar del "adversario". Casualmente, justo en estos días el sector cumplió dos aniversarios poco recordables: los 8 años del inédito cierre de las exportaciones de carne vacuna por parte de Néstor Kirchner, y los 6 años de la famosa Resolución 125, ya bajo la órbita de Cristina de Kirchner, que se constituyó en un hito, no sólo de política sectorial. En ese contexto, las señales que está mandando Scioli al campo (su ministro de Asuntos Agrarios ya se reunió con el titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, y seguirá con las restantes entidades nacionales del campo), recibió varias lecturas. Por un lado, refleja la necesidad del bonaerense de diferenciarse del Gobierno nacional que mantiene su posición de falta de diálogo con el campo. Pero por otro lado, también sorprendió que la Mesa de Enlace, que mantiene una férrea postura de reunirse en conjunto con el Gobierno Nacional, haya aceptado ahora hacerlo en forma individual con la provincia de Buenos Aires. Varios se preguntaban si, efectivamente, ésta fue una decisión consensuada.

que, tampoco sorprendió la presencia de Mauricio Macri (con sus controvertidas bicicletas, incluidas), ni la de Sergio Massa o Miguel del Sel, todos mucho más preocupados por la ubicación de la Sala de Prensa de la mega muestra, que por las ausencias de varias fábricas de maquinaria, también semilleros, etc., o por los reclamos permanentes del sector, especialmente en materia de leche, carne vacuna o trigo. El único que anduvo a sus anchas por las calles polvorientas (pero en móvil eléctrico) y que, además, se dio el lujo de recibir a muchos de ellos en su propio stand (incluído el titular de la CGT, Hugo Moyano muy acosado por periodistas y fotógrafos), fue Gerónimo "Momo" Venegas, el titular del sindicato de los rurales, UATRE, quien atendía en su tradicional matera. Por supuesto que, en tanto, el clima, con fuertes oscilaciones de temperatura y lluvias extremas en algunas zonas (Córdoba, por caso), sigue complicando a los cultivos, a pesar de lo cual el Gobierno sigue empeñado en especular con altas cifras de cosecha (que después no se cumplen). Igual, el fortalecimiento de los precios internacionales, por un lado, por la menor cosecha que se prevé en Sudamérica, pero también por el conflicto entre Rusia y Ucrania, dado que este último país es uno de los grandes productores mundiales de granos (es el 3º exportador de maíz y el 6º de trigo), probablemente le sirva nuevamente al Gobierno para compensar, vía precios, menores volúmenes de cosecha. Por supuesto que nada de todo esto parece ser motivo de atención para el Ministerio de Agricultura que, más vale, sigue con los diagnósticos y las visitas técnicas a provincias, como si el equipo aún estuviera en el INTA.



...que, mientras los políticos se muestran (algunos con cautela, como Scioli que, ante el avance de los maestros bonaerenses hasta el predio de la exposición, hizo cambiar el acto inaugural justo al lado de la pista de aterrizaje del helicóptero, en lugar de la entrada principal, sobre la ruta, donde se ubicaba el piquete docente), los productores siguen en estado de alerta. Es que la suba en los combustibles, la inflación (entre 7% y 9% en los dos primeros meses del año), el clima, la caída de la renta y de la competitividad, la casi desaparición de los créditos, y la falta de apertura de muchos mercados para que, vía exportación, mejore la situación de algunas actividades (trigo, leche, carne, frutas) complican los esquemas de producción para la nueva campaña, tema que se debe terminar de definir en no mas de 3-4 meses. Entre los casos emblemáticos, el de la leche es, tal vez, el más saliente ya que, según APL (Asociación de Productores de Leche), los tamberos dejarán de percibir este año más de u$s 1.000 millones, sólo por la diferencia de precio en el litro de leche, al no funcionar libremente los mercados. La diferencia, estiman, quedaría en manos de la poca exportación y del consumo interno.

Dejá tu comentario