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Dicen en el campo...
... que no todo fue diversión. En los distintos corrillos fueron muchos los comentarios y las alarmas, tanto de parte de los productores, como de operadores y exportadores. Con el Paraná creciendo, lo que impide el desagüe de ríos y arroyos afluentes, las precipitaciones caídas hicieron que las napas volvieran a subir a niveles extraordinarios, al punto que hay zonas inundadas por lluvias y otras debido a que la napa está directamente a la altura del suelo (o sobre éste). Esto significa que: 1) no se puede entrar a los potreros con ningún tipo de maquinaria (sembradora, cosechadora, fumigadora, fertilizadora, etc.); 2) que los trigos a cosecha seguirán (húmedos) en planta aumentando el deterioro de calidad; 3) que los granos gruesos (girasol y maíz) recién sembrados deberán ser reimplantados en un alto porcentaje. Otros, que aguantaron, y comenzaron a brotar, están sufriendo asfixia radicular, porque están en el agua; 4) muchos potreros que estaban listos para la siembra quedaron "planchados" por la cantidad de agua caída, y requerirán de nuevas labores, o sea, más gastos; y 5) los pocos caminos rurales (mayoritariamente de tierra) que habían mejorado su situación, volvieron a estar intransitables.
...que, entre tantas reuniones, los chimentos mezclados con informaciones estuvieron a la orden del día. Sobresalió la supuesta promesa del ministro de Economía Axel Kicillof de que abrirá las exportaciones, tanto de trigo como de maíz, pero si "la Presidente lo autoriza". Para los empresarios, la medida es imprescindible para poder comenzar a entrar las divisas que el Gobierno "les propuso" que le adelantaran. Otro dato complicado es que hoy, por la inflación, ya se licuó el avance de la devaluación de principios de año. "El atraso cambiario es peor que en enero", reconocen los exportadores, mientras que en los mercados a término agrícolas, tras los cambios impulsados desde la Comisión Nacional de Valores (CNV) hace unas semanas atrás, las caras son muy largas. No es para menos, en algunos casos la operatoria cayó el 50%, básicamente, por el controvertido artículo 20 de la norma que establece, sin distinción, la intervención de la CNV en las empresas, por lo que varios exportadores dejaron directamente de operar. A su vez, muchos de los agentes y los productores, no tienen capacidad financiera para poder estar en el mercado en forma diaria. Otro dato, para nada menor, además de la caída de los precios internacionales de los granos, es que "21 de las 24 provincias argentinas está en recesión" de distinto grado, lo que justifica la caída interanual de las ventas, incluso de productos de la canasta (varios de ellos alimentos) que se registra tanto en hipermercados (3%), como en comercios minoristas (9%). A su vez, tanto la caída de volumen de granos, como la baja en sus precios internacionales (si se mantiene) estaría dando un recorte en el ingreso de divisas, solo por este rubro, que podría alcanzar los u$s 7.000 millones. Doble negativa para el campo.


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