10 de agosto 2012 - 00:00

Dilma apela a Lula para frenar ola de huelgas

Brasilia - Dilma Rous-seff apeló a su predecesor Luiz Inácio Lula da Silva para encarar la ola de paros de empleados públicos y otros gremios, que ya cuenta con más de 350 mil adhesiones y se convirtió en la huelga más fuerte en una década.

Ambos se reunieron el lunes durante varias horas y posteriormente mantuvieron una comunicación telefónica en la que continuaron conversando sobre el tema, ocasión en la que la presidenta criticó a la Central Unica de los Trabajadores (CUT, fundada por Lula) por actuar con «intransigencia», según revelaron medios locales.

Paralelamente, fuentes próximas a la CUT dejaron trascender que solicitaron a Lula, exlíder sindical, que interceda frente a la mandataria para arribar a puntos de consenso frente a la mayor huelga nacional desde 2003.

Las relaciones entre el Palacio del Planalto y los sindicatos comenzaron a deteriorarse cuando el Gobierno anunció el descuento de los días de huelga y se agravaron después de un decreto, en julio, que permite reemplazar a los empleados federales adheridos a la medida por otros tercerizados.

«Dilmadura», gritaron algunos gremialistas en una manifestación que se prolongó hasta la noche del miércoles frente al Palacio del Planalto, en el centro de Brasilia, donde hubo una asamblea en la que el ministro Gilberto Carvalho, secretario general de la Presidencia e interlocutor con los sindicatos, fue acusado de «traidor». Asimismo, policías federales y camineros realizaron ayer, junto a otros empleados del Estado, un marcha en el centro de Río de Janeiro para exigir un aumento del salario.

Los aeropuertos internacionales de las ciudades de Porto Alegre y Curitiba, en el sur del país, tuvieron ayer largas filas de pasajeros ante las medidas de fuerza de los policías federales (en Brasil realizan tareas de gendarmería), que trabajan a reglamento y realizan revisiones más rigurosas que las de costumbre. La escena se repitió ayer en los aeropuertos internacionales de San Pablo, Río de Janeiro y Brasilia, donde ya hubo protestas esta semana.

La policías federal y caminera, los empleados del Tesoro y otros sectores se declararon en huelga esta semana, sumándose a las que estaban en curso, con lo cual hay 36 gremios involucrados y unos 350.000 empleados sin trabajar por tiempo indeterminado o realizando acciones temporarias, publicó ayer el diario Valor Económico.

A la cabeza de las protestas están los profesores universitarios de 57 casas de estudios y que dejaron sin clases a un millón de estudiantes.

Agencias ANSA y DPA, y Ámbito Financiero

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