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Diputados aprobó reforma del mercado
Agustín Rossi controló toda la votación de la ley del mercado de capitales. Roberto Feletti y Andrés «Cuervo» Larroque en su aparte. Federico Pinedo y Paula Bertol llegaron con dictamen propio.
La votación no tuvo inconvenientes para el kirchnerismo: hubo 184 votos a favor, contra sólo 24 negativos y 3 abstenciones. El radicalismo, el Frente Amplio Progresista y la Coalición Cívica apoyaron la votación en general y presentaron disidencias en el tratamiento en particular. Hasta el PRO, que no apoyó el dictamen del Gobierno, presentó pedidos de modificaciones e intervino en el debate.
Hubo, a diferencia de otros proyectos, cambios que se introdujeron en el recinto y que habían terminado de consensuarse entre el kirchnerismo y la oposición en la reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria de la mañana.
Entre las modificaciones que se aceptaron, está la posibilidad de los mercados de «constituir tribunales arbitrales, conforme lo dispuesto en el artículo 46 de la presente ley» y «emitir boletines informativos», cambios que fueron pedidos por el Mercado de Valores.
También se introdujo una modificación en el régimen de garantías de las operaciones: «Los mercados deben constituir un fondo de garantía que podrá organizarse bajo la figura fiduciaria o cualquier otra modalidad que resulte aprobada por la CNV, destinado a hacer frente a los compromisos no cumplidos por sus agentes», dice la nueva redacción.
La sesión comenzó con la defensa del proyecto que hicieron Roberto Feletti, presidente de Presupuesto y Hacienda y negociador para los cambios en el texto, y Carlos Heller, presidente de la Comisión de Finanzas. «El país se merece que los argentinos que tienen capacidad de ahorro lo vuelquen en empresas argentinas», dijo el diputado, «intentamos suplantar fallidos intentos de construcción de mercados de capitales, y hace hincapié en la idea de que vale la pena tener activos reales que canalicen el ahorro argentino».
Por el radicalismo, Jorge Mario Álvarez informó: «En líneas generales se comparte la adecuación de las normas y la concentración de potestades en la Comisión Nacional de Valores. Acompañamos la eliminación de la autorregulación y la desmutualización` de los mercados, aunque no queda claro cómo se implementará el proceso de `desmutualización`, ni cómo se vinculará a los agentes registrados en la CNV con los mercados en donde operen».
Alfonso Prat Gay tomó la palabra por la Coalición Cívica, seguido de cerca por Elisa Carrió que lo miraba desde su banca. Tampoco hubo en este caso alguna palabra cálida para el actual funcionamiento del mercado: «La autorregulación actualmente vigente no existe en ningún lugar del mundo, es algo vetusto», dijo. De todas formas, Prat Gay recordó, casi en representación del resto de la oposición, que la ley «está muy supeditada a la reglamentación posterior».
De hecho, muchas de las reformas que se introdujeron en el articulado original pasaron por facultar a la Comisión Nacional de Valores, máxima y única autoridad desde ahora en el control habilitación, supervisión y policía de los agentes del mercado y los títulos autorizados para cotizar, para que las realice al momento de reglamentar la ley, proceso que ya se anticipa complicado.
Desde el Frente Amplio Progresista, Claudio Lozano criticó: «Es contradictorio que el Gobierno proponga ampliar las facultades regulatorias de la Comisión Nacional de Valores y no le otorgue mayor jerarquía institucional».
A partir de la ley, la CNV tendrá facultades de registro, supervisión y sanción de cada mercado registrado y de los agentes intermediarios.
Entre los puntos más conflictivos para los actuales agentes está la eliminación de la obligación de que sean accionistas de los mercados donde actúan y como contrapartida se establece como único requisito el registro ante la Comisión Nacional de Valores. Los mercados, además, sólo podrán constituirse como sociedades anónimas cotizantes, sin establecer, por ahora, un procedimiento de conversión especial para las Bolsas, como la de Buenos Aires, que hoy actúan como sociedades civiles sin fines de lucro.


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