28 de octubre 2011 - 11:29

Diputados: sesión preparatoria dispara internas en bloques

Eduardo Fellner
Eduardo Fellner
La Cámara de Diputados volverá a funcionar pero recién dentro de 15 días. El kirchnerismo y los bloques opositores agendaron al menos en dos sesiones: una se realizará el 9 de noviembre, con temario a definir, y la otra el 5 de diciembre, de acuerdo con lo informado por el titular del cuerpo, el peronista Eduardo Fellner. El principal proyecto a aprobar sigue siendo el Presupuesto 2012, y a pesar del acuerdo multipartidario para votar esa iniciativa, la Comisión de Presupuesto y Hacienda ni siquiera está convocada para la próxima semana.

Las sesiones ordinarias finalizan el 10 de diciembre y para evitar tratar el Presupuesto el 9 de noviembre sobre tablas con una mayoría agravada de dos tercios, el kirchnerismo debería emitir dictamen de mayoría al menos una semana antes de iniciar el tratamiento plenario en el recinto. Ese esquema obligaría al oficialismo a emitir dictamen la semana próxima.

Por eso anoche, tanto desde el bloque del Frente para la Victoria que comanda Agustín Rossi como desde la UCR de Ricardo Gil Lavedra, admitían que el esquema de ingresos y gastos para el año próximo pasaría a sesiones extraordinarias, previo decreto de convocatoria de Cristina de Kirchner. La posibilidad de una inminente convocatoria a sesiones extraordinarias se reforzó ayer con la renuncia a sus bancas de los diputados nacionales del Frente para la Victoria por Tucumán Gerónimo Vargas Aignasse, Susana Díaz y Germán Alfaro para asumir cargos en su provincia -ver pág. 24- por lo que la bancada oficialista quedará momentáneamente con tres integrantes menos. El bloque que preside Rossi pasa a estar integrado por 84 miembros, al menos hasta la próxima sesión, cuando juren los reemplazantes de Díaz y Alfaro, quienes desde ayer son legisladora provincial y concejal de la capital tucumana, respectivamente. En caso de Vargas Aignasse es distinto ya que la jura de éste como legislador provincial dejaría al bloque oficialista con un integrante menos debido a que se agotaron los suplentes en la lista que en 2007 lo llevó al Congreso. Otro escollo para aprobar el Presupuesto 2012 antes del recambio legislativo del 5 de diciembre.

Prórroga

Además, el Presupuesto no es el único proyecto que la Casa Rosada debe aprobar antes de fin de año. La prórroga de los impuestos al cheque, al cigarrillo y la emergencia económica también figuran al tope de la agenda. Más allá de la reunión del miércoles pasado entre Rossi y Gil Lavedra, donde acordaron tratar la ley de leyes antes del recambio legislativo, el kirchnerismo no estaría dispuesto a desdoblar el debate de estas leyes económicas y todo el paquete económico, incluido el Presupuesto, pasaría a sesiones extraordinarias después del 10 de diciembre, cuando el bloque kirchnerista aumentará su poder de voto en el recinto a más de 135 diputados, más de los necesarios para tener quórum propio.

En medio de esa laguna legislativa, los distintos bloques se preparan para la sesión preparatoria de recambio de legisladores y autoridades que se celebrará el lunes 5 de diciembre. La principal incógnita pasa por la llegada o no del actual ministro de Agricultura, Julián Domínguez, a la presidencia de la Cámara en reemplazo de Fellner. La decisión, una vez, quedará en manos de la presidente Kirchner. Por ahora la única certeza es que el ministro que logró reconciliar a la Casa Rosada con la Mesa de Enlace prefiere conservar su cargo. Y en caso de verse obligado a asumir como diputado, está más interesado en la jefatura de bloque que ostenta Rossi antes que presidir la Cámara. Los planes de Domínguez apuntan a instalarse como un potencial sucesor de Daniel Scioli, quien no tiene reelección, y para eso necesita proyección y juego político, un plus que un cargo administrativo y burocrático no le otorga.

Nervios

Además, la posibilidad de que Domínguez desembarque en Diputados altera los nervios de Rossi. No sólo porque podría reemplazarlo como jefe del bloque del Frente para la Victoria sino también porque en caso de asumir la presidencia de la Cámara, la Casa Rosada tendría una doble terminal en el Poder Legislativo, a diferencia de lo que ocurría en tiempos de Fellner, con quien Néstor Kirchner siempre mantuvo una relación tirante.

Pero además de la presidencia de la Cámara de Diputados, cuarto cargo en la línea de sucesión del poder, Cristina de Kirchner deberá definir quien reemplaza en la vicepresidencia segunda a la mendocina Patricia Fadel, otra de las castigadas por el kirchnerismo debido a su lobby en contra de la ley de matrimonio igualitario. La oposición transita su propio infierno y apenas la UCR cuenta con la certeza de conservar la vicepresidencia primera al ser el bloque más numeroso detrás del oficialismo, con unos 40 diputados. Actualmente, el radical cordobés Oscar Aguad ocupa ese cargo gracias a un acuerdo con el ala alfonsinista del partido que le entregó la jefatura del bloque a Ricardo Gil Lavedra. Pero la renovación de autoridades en el Comité Nacional de la UCR, que se realizará el próximo mes en medio de furiosas internas por el tercer lugar que obtuvo Ricardo Alfonsín en las elecciones del 23, será el marco para definir si Aguad se mantiene en la viceprimera de la Cámara o si va a la carga por la jefatura de bloque.

Quienes se quedaron sin premio consuelo son los diputados del Peronismo Federal, bloque desmembrado por la partida de Felipe Solá y los santafesinos que responden a Carlos Reutemann. El costo lo pagará el misionero Ramón Puerta, actual vicepresidente tercero, quien deberá ceder su cargo a un legislador nacional del Frente Amplio Progresista de Hermes Binner, el opositor más votado detrás de Cristina de Kirchner que se alzó con un interbloque de 22 diputados. Frente a la conducción colegiada que tendrá el FAP en la Cámara Baja, el premio podría recaer en Margarita Stolbizer quien logró sumar un senador nacional gracias a la candidatura de Jaime Linares (GEN).

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