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Diputados vota quitarle los fondos judiciales al Ciudad
Diana Conti
Macri no aceptó los subtes y lo que pareció casi un juego legislativo terminó llegando al recinto: mañana el kirchnerismo y la oposición debatirán un proyecto, morigerado, para que los depósitos generados por causas de la Justicia nacional y federal (la que rige en la Ciudad y que nunca fue transferida a la competencia porteña) comiencen a ser realizados en el Banco Nación.
Está claro que la versión que llega no es la original que idearon Conti, Kunkel y Jorge Landau, que le quitaba al Ciudad no sólo el flujo futuro de los depósitos sino también el stock actual, lo que hubiera llevado a un colapso a la entidad.
Movilización
Esa idea inicial movilizó a los empleados del banco, que marchaban hasta el Congreso a presionar en las reuniones de las comisiones de Finanzas y Justicia que debatieron el proyecto. De hecho, hasta existió un principio de acuerdo para que el Banco Nación, nuevo poseedor de los fondos judiciales, se hiciera cargo de los 120 empleados de la sucursal Tribunales del Banco Ciudad que se dedican a procesar esos depósitos.
La violencia de la presión del kirchnerismo para lograr derogar la ley que en los 60 le dio los depósitos al Ciudad dejó en el camino algunas de las historias más curiosas de los últimos meses, relevantes dentro de un Congreso que vive casi en estado de anestesia permanente.
Así, como mensaje, la movida del kirchnerismo deja una primera enseñanza: el oficialismo nacional da por perdido el distrito. Ningún partido que piense gobernar una provincia puede querer destruir el banco estatal local, del que necesariamente deberá financiarse. Es decir, una estrategia clásica de quien no piensa gobernar el distrito.
En el voto también quedan colores interesantes. El riojano Jorge Yoma se opuso desde el principio al proyecto de los ultrakirchneristas. Y siguió en esa postura hasta el final: presentó, junto a otros diputados, un dictamen de minoría en el que directamente rechaza la derogación de esa ley, que provocó el los 60 que el Ciudad pasara de ser poco más que una caja de empeños a transformarse en un banco durante la presidencia de Arturo Illia.
Expectativa
También quedaron dudas en la oposición sobre la firma de los kirchneristas Roberto Feletti y Carlos Heller en ese proyecto. El primero presidió el Ciudad y dijo públicamente, aunque no le gusta hablar del tema, no estar de acuerdo con la estrategia oficial, y el segundo tiene intereses en un banco competidor. Se sabía que Heller no estaba a favor del proyecto, pero habrá que esperar ahora al recinto para ver la posición de los dos diputados en el momento de la votación.
En medio de la disputa, el propio Gobierno de Mauricio Macri también mostró un costado complicado. Mientras se alentó a que los empleados apoyaron la continuidad de los depósitos y la oposición a la idea kirchnerista con la idea de avanzar en la búsqueda de nuevos negocios y una redefinición del perfil de la entidad para hacerla más competitiva, el Gobierno porteño llamó a licitar las cuentas sueldo de los 120 mil empleados porteños que se depositan en el Ciudad, poniendo al banco a competir con entidades privadas.
Gracias a esa decisión, los bancarios ayer anunciaron que marcharán mañana en «defensa de la entidad... para advertir sobre el riesgo que implica redireccionar los depósitos judiciales del Ciudad». Pero recordaron también que presentaron una acción de amparo para frenar la licitación para gestionar las cuentas sueldo a la cual llamó el Gobierno porteño.

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