Distinción japonesa

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Los vehículos denominados Sport Utility han sido creados en los Estados Unidos. Los argentinos tuvimos las primeras experiencias con algunos modelos de Ford como el Bronco y el Explorer, pero fueron los japoneses los que han hecho de esta clase de automóvil un culto.

En los primeros tiempos se buscaba que sean vehículos con verdaderas aptitudes para el off-road y en esa línea aparecieron los Mitsubishi Montero, Toyota Land Cruiser y Nissan Patrol. Luego, nació un segmento mediano, denominado de los todoterreno light, creado por el Toyota RAV 4 y desarrollado con gran éxito por Honda con su CRV.

En este crecimiento de oferta existió un producto que marco un antes y un después desde el lado del diseño futurista y el confort; su nombre: Nissan Murano.

Los argentinos conocimos a la primera generación a través de las importaciones truchas, que involucraron a gente famosa con gran difusión en los medios.

Ahora, Nissan aprovecha su prestigio ofreciendo la reciente segunda generación.

Realizamos la prueba con la única versión disponible en nuestro mercado. Cuenta con un motor naftero de seis cilindros y 260 CV que otorga una suavidad de marcha inusual.

Las mejores cualidades del Murano es sentir el andar típico de un producto Premiun. Por insonorización, confort de marcha y suavidad el motor la experiencia de su manejo es sumamente gratificante.

Su sofisticación esta acompañada por una presentación interior y una calidad de materiales destacables.

El confort es acompañado de sutilezas como equipo de DVD para las plazas traseras, calefacción en cuatro asientos, cámara de visión posterior para facilitar las maniobras de estacionamiento y portón posterior de accionamiento eléctrico.

Pocas cosas para mejorar en un producto de gran clase. Faltan el techo corredizo, los sensores de presión de neumáticos y el consumo en ciudad es elevado.

Sin dudas, con una excelente relación precio-producto el Nissan Mutrano hace honor a su distinción japonesa.

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