9 de febrero 2017 - 00:00

Divorcio buitre: dejó Newman a Singer y funda su propio fondo

Jay Newman y Paul Singer
Jay Newman y Paul Singer
Se trata del divorcio financiero del año. En las últimas horas se confirmó que Jay Newman, el director ejecutivo del Elliott Management y el principal ejecutor y negociador financiero del fondo buitre de Paul Singer, dejó su puesto, abandonó la firma y fundará su propia casa de inversiones. Newman, el brazo armado y público del fondo buitre durante casi 10 años, se llevará en el divorcio parte del paquete accionario de Elliott, incluyendo nueva deuda argentina que el fondo compró en el mercado durante los últimos 12 meses, aclarando públicamente que la operación se concretó a petición suya porque considera que ahora el país es sano y pagará sus deudas, y no porque olfateaba un nuevo default. Newman fue eyectado personalmente por el actual secretario de Finanzas, Luis Caputo, en abril del año pasado, un día después de haber pagado el total de la deuda a los acreedores, el 23 de abril de 2016, tal como se había negociado ante el juez Thomas Griesa, durante un road show que el funcionario estaba dando en Nueva York. Ese día Caputo estaba presentando en sociedad la nueva colocación de deuda por unos u$s14.000 millones que el país emitiría para cancelar la deuda con los fondos buitre y acreedores que habían ganado el "juicio del siglo". Newman se presentó en el evento, según aclaró, para "apoyar" al Gobierno argentino. Al detectar su presencia, Caputo suspendió el acto y ordenó desalojarlo si se quería que la conferencia siguiera adelante. Newman hizo una reverencia irónica, y se retiró.

Se especula que la operación de pago de la deuda cash por parte de la Argentina, que lo tuvo como principal negociador de parte de Elliott, le reportó una ganancia no inferior a los u$s 50 millones, sumando las comisiones por su trabajo y los bonos que él mismo tenía a título personal dentro de la cartera del fondo buitre en el que trabajó hasta ahora. Según informó el periodista Sebastian Maril, el fondo cobró u$s848 millones al contado en abril del año pasado, convirtiéndose en el principal acreedor personal de la historia argentina. Newman, de 65 años y abogado de profesión, trabajaba con Paul Singer desde 1995, y fue entre octubre de 2001 y marzo de 2002 el principal operador de la compra de bonos argentinos nominados en dólares y emitidos en Nueva York. Se estima que los títulos fueron comprados al 18% de su valor, con lo que la ganancia que obtuvo por esperar superó incluso a la venta de armas como rentabilidad del negocio.

Newman manejó hasta ahora diariamente las inversiones del fondo Elliott, con una cobertura total de casi u$s30.000 millones, y se estima que la nueva casa de inversiones que abrirá contará con no menos de unos u$s 5.000 millones de capital original. En algún momento de las negociaciones el propio Newman habló de su interés en invertir en el país, pero fuera de su trabajo en Elliott. Mencionó incluso en 2014 la posibilidad de tener algún interés en aportar capital para el desarrollo de Vaca Muerta, asegurando que si el país solucionaba sus problemas con los acreedores en default, podría acceder a financiamiento para el proyecto por más de u$s40.000 millones provenientes de fondos de inversión dedicados a inversiones productivas.

No es el primer divorcio que sufre Singer. El antecesor de Newman, Marc Brodsky, también abandonó al dueño de Elliott, pero en 2005. Se fue para fundar otro fondo especulativo, el Aurelius. En la negociación de su salida, Brodsky acordó llevarse parte de la deuda original en poder de Elliott. En total eran unos u$s300 millones nominales, que fueron cobrados también en abril del año pasado.

Carlos Burgueño

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