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Djokovic se encamina al No 1 ante la resignación de Nadal
Djokovic celebra con su título en mano ante la desazón de Nadal. El español no pudo defender la corona en la Caja Mágica y ve cómo el serbio lo acecha semana tras semana.
«Pensé que a la tercera iba la vencida hoy (por ayer), pero continuaré entrenando y trabajando para batirte», respondió Nadal a un Djokovic que, tras Indian Wells y Miami, lo superó por tercera final consecutiva este año. El español felicitó a su rival «por el increíble comienzo de temporada» que está teniendo, y se despidió anticipadamente del número uno del mundo que aún ostentará por varias semanas: «El número uno está finiquitado, no nos vamos a engañar».
Con el triunfo de ayer, el serbio tiene ya en sus manos el segundo mejor arranque de temporada de la era abierta del tenis, con 32 victorias consecutivas, superando las 31 del sueco Bjorn Borg. Con sus dos victorias en la final de la Copa Davis de diciembre suma 34 partidos seguidos sin conocer la derrota. El estadounidense John McEnroe, con 42, es el líder absoluto en la lista de los mejores inicios de temporada.
Djokovic sorprendió a Nadal. Con 27 errores no forzados cada uno, el desequilibrio llegó por la capacidad ofensiva del serbio, que sumó 26 tiros ganadores contra 17 del español. Si algo llamó la atención fue ver cómo Nadal perdía los largos intercambios desde el fondo con Djokovic, algo inusual para el español, que siempre se impone a sus rivales en esa faceta.
A la hora del festejo, «Nole» emuló a los que suelen hacer los campeones del Abierto de Australia: arrojarse vestido al río Yarra para celebrar la hazaña. Sin embargo, en esta ocasión, el N°2 del mundo y parte de su grupo se lanzaron a las aguas estancadas de uno de los canales que ornamentan las instalaciones de la Caja Mágica, lejos de ser un sitio digno para una campeón.
Al fin y al cabo, los 590.000 euros que se lleva Djokovic de Madrid son menos importantes que la certeza que comparte el mundo del tenis: es el jugador del momento, un obstáculo para un Nadal que, cada tanto, demuestra ser humano.

