21 de junio 2016 - 00:00

Doble presión a gobernadores: aguinaldos y ahora paritarias

Resisten embestida de gremios que pretenden ajuste de salarios por el impacto de la inflación. Muchos mandatarios ya advierten que no están dadas las condiciones para reabrir las negociaciones.

Alberto Weretilneck y Gustavo Bordet.
Alberto Weretilneck y Gustavo Bordet.
 En paralelo al desafío que les representa el pago del aguinaldo, el comienzo del segundo semestre traerá consigo nubarrones para un creciente número de gobernadores, a partir de la pretensión de los gremios de que se reabran las paritarias para discutir una nueva recomposición salarial por el impacto de la inflación, fogoneada por los incrementos tarifarios.

Sin embargo, ya algunos Ejecutivos salieron a advertir que no están dadas las condiciones para la reapertura de las negociaciones, al asegurar que la suba de sueldo otorgada a principios de año no se vio superada aún por el alza en los precios. Además se apoyaron, en varios casos, en los apremios de cuentas que sufren las arcas locales para rechazar el planteo.

Estrategia

La estrategia salarial desplegada este año por varios distritos terminó cerrando acuerdos cortos de tipo semestral, con el potencial reinicio de la discusión a mitad de año en función del impacto de la inflación. Una cláusula que, a la luz de las últimas movidas gremiales, amenaza con traer fuertes dolores de cabeza a los gobernadores, en medio de la merma que sufren los envíos -automáticos- de coparticipación a las provincias.

Con este telón de fondo, por caso, en Río Negro,los estatales nucleados en ATE pidieron a la administración de Alberto Weretilneck reactivar las paritarias para una mejora adicional en el segundo semestre.

"Los aumentos otorgados (a comienzos de año) se ubican muy por debajo de la inflación", enfatizó el secretario general de la ATE, Rodolfo Aguiar.

Sin embargo, el mandatario mostró su rechazo. "No hay posibilidades, con los recursos que recibimos, de llevar adelante una nueva negociación salarial", dijo.

El Gobierno y UPCN -que también representa a estatales- acordaron a mediados de febrero (con el rechazo de ATE) un incremento del 27% promedio, más una suma no remunerativa de 800 pesos.

En sintonía, en Entre Ríos, docentes y estatales reclamaron al justicialista Gustavo Bordet que reabra las paritarias y lo intimaron a que los convoque antes del 1 de julio, bajo la amenaza de medidas de fuerza.

En marzo, los estatales lograron una suba del 29,8%, pero ahora dicen que la inflación anualizada ya está por encima del 42%.

En Buenos Aires, asimismo, también maestros y estatales alzaron la voz para sentarse a discutir con la macrista María Eugenia Vidal.

Inflación

En esa línea, desde el Frente Gremial docente afirmaron que "el alto nivel de inflación, que supera el 34% del incremento acordado, ha desactualizado los ingresos".

Pero un ramillete de ministros bonaerenses salió a descartar la aspiración . "No se han dado los extremos mínimos para analizar la reapertura de la paritaria docente, que fue anual y que alcanzó al 34,6%", sostuvo Marcelo Villegas (Trabajo) respecto de la cláusula de monitoreo de la economía contemplada en el entendimiento de fines de febrero.

En rigor, Vidal decidió convocar a los maestros a una nueva reunión de la Comisión Técnica Salarial, que se desarrollará el 7 de julio. Sin embargo, no está pensando en reabrir la paritaria, sino en analizar la estructura del sueldo docente, con la mirada ya en 2017.

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