24 de febrero 2010 - 00:00

Docentes bonaerenses aceptan suba del 24,2%

Alberto Sileoni
Alberto Sileoni
Tras intensas negociaciones que se extendieron durante más de tres horas, el Gobierno bonaerense y los gremios docentes lograron un principio de acuerdo anoche, al recepcionar «con satisfacción» los dirigentes -para poner luego a consideración de las bases- una propuesta de suba del salario mínimo -hoy de $ 1.650- para llevarlo a $ 1.800 desde marzo y a $ 1.900 desde julio (+24,2%).

De aceptar finalmente los afiliados de toda la provincia -lo que se da casi por descontado- entre hoy y mañana la propuesta delineada en La Plata con los funcionarios de Daniel Scioli, las clases podrán comenzar con normalidad el próximo lunes en el distrito más poblado del país.

Se trata de una suba de $ 190 del salario básico docente ($ 100 en marzo y $ 90 en el segundo semestre), y de otros $ 156 remunerativos ($ 104 en marzo y $ 56 en el segundo semestre).

El mal trago para los maestros, sin embargo, pasó por la confirmación de que el Gobierno no les devolverá lo descontado por los paros de 2009.

El encuentro arrancó pasadas las 18 en dependencias del Ministerio de Trabajo local. En un principio, los maestros estaban citados para las 11, con objeto de negociar en el marco de la Comisión Técnica Salarial, pero después la estrategia cambió -al ritmo de los contactos para destrabar el conflicto- y fue convocada una reunión paritaria a las 15, postergada luego para el final de la tarde.

En este marco, el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, llamó ayer a los gremios docentes a repensar los paros como único método de reclamo sectorial y recordó la importancia del cumplimiento de los 180 días de clase, «un derecho inalienable de los alumnos de todo el país».

«No abrimos juicio de valor sobre los argumentos gremiales, ni cuestionamos la legitimidad de sus reclamos, sobre los que no pretendemos entrar en polémica; sin embargo, como ministro de Educación, me pregunto si en el año del Bicentenario no podemos quebrar esta costumbre instalada de apelar al paro como herramienta de presión ante la negociación», remarcó.

Las advertencias de Sileoni tienen que ver con las profusas amenazas de paro, que disparan gremios docentes de más de medio país. Ello, tras la suba del salario mínimo del 23,4% acordada a nivel nacional -a $ 1.740 desde marzo y a $ 1.840 desde julio-, cuyo tenor no puede ser replicado por un nutrido lote de mandatarios.

Por caso, en Santa Fe, los sindicatos locales pondrán a consideración de las bases hoy y mañana la propuesta del Gobierno del socialista Hermes Binner de suba del 7%, a la que consideran exigua. Por eso, todo parece indicar que no comenzarán las clases el próximo lunes y los maestros sufrirán los descuentos de rigor.

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