Los mercados ayer emprendieron la que será, quizá, la semana más álgida del año con un dólar en alza, presión sobre las tasas de interés y una corriente vendedora de bonos al cierre. Frente a este panorama, el Banco Central no le perdió pisada al dólar, tanto en el mercado minorista como en el mayorista, presente y futuro. Convalidó así una suba de dos centavos en la cotización al público que finalizó en $ 3,45 y por debajo de $ 3,43 entre bancos (tocó $ 3,435). Por su parte, las tasas de interés esbozaron un tenue recorrido alcista en la semana en que empresas y bancos demandan fondos para afrontar el pago de aguinaldos y vacaciones. Entre los bonos, lo peor pasó por el Boden 2012, que perdía más del 6%. También cedieron el Discount en pesos y el Bocon PR12. «El Central tuvo participación en el mercado tanto al principio vendiendo (dólares) para ponerle cierto freno a la suba, como al final comprando para mantener el precio del cierre a $ 3,42», dijo Fernando Izzo, analista de ABC Mercado de Cambios. Agregó que «los bancos privados comenzaron demandando la divisa para sus obligaciones comerciales, haciendo subir la cotización, pero en la última hora apareció fuerte la exportación y el dólar muy ofrecido no encontró órdenes de compra suficientes, lo que hizo bajar la cotización más de lo esperado por los operadores». Las tasas de interés para plazos fijos llegaron a 18,42% anual a 60 días. En el circuito mayorista , el call-money subió al 11,9% anual y las entidades de menor rango que salieron a buscar financiamiento aceptaron endeudarse al 12,20%.
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