26 de febrero 2009 - 00:00

Dos nuevos casos de estafa en EE.UU.

Nueva York - Dos administradores de fondos estadounidenses fueron arrestados ayer, acusados por una estafa estimada en u$s 550 millones, mediante la cual usaban el dinero de sus clientes para costear sus lujosos estilos de vida. También fue detenido el financiero Mark Bloom por un fraude más modesto, de u$s 10 millones, vinculado a transferencias bancarias ilegales.
Paul Greenwood
, de 61 años, y Stephen Walsh, de 64, ambos socios administrativos de WG Trading, con oficinas en Connecticut, fueron acusados de conspiración, fraude con valores y fraude electrónico.
Ambos fueron arrestados por oficiales del FBI ayer a la mañana. También fueron demandados civilmente por la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC). El presunto fraude comenzó en 1996 y corrió hasta este mes, de acuerdo con una demanda criminal presentada en un tribunal de distrito en Manhattan.
La SEC dijo que los dos acusados atrajeron a numerosos inversores institucionales, incluyendo entidades educativas y planes públicos de jubilación, con la promesa de invertir su dinero en una estrategia de «índices accionarios mejorados». Pero en vez de invertirse, el dinero era robado para solventar los lujos de Greenwood y Walsh, que incluyeron caballos, autos, mansiones y hasta la pensión de una ex esposa. De los u$s 667 millones que les cedieron sus clientes, los administradores tomaron alrededor de u$s 554 millones, precisó la agencia.
El neoyorquino Mark Bloom, por su parte, está bajo sospecha desde julio de 2001 por engañar a clientes del fondo de inversión que gestionaba, North Hills. El financiero aseguró que el dinero se diversificaría en varios fondos de inversión para reducir el riesgo y prometió rendimientos del 12%. Sin embargo, a partir de febrero de 2004, Bloom habría destinado al menos el 50% del capital de North Hills al fondo Philadephia Alternative Asset Fund sin comunicárselo a los inversores. Ese desvío lo habría beneficiado con comisiones de u$s 1,6 millón. La Fiscalía de Nueva York y el FBI añadieron que el detenido también se habría apropiado de u$s 10 millones del fondo, con los que compró un piso en Manhattan y otros bienes personales.
Agencias EFE y Reuters