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Dos que hablarán con el Gobierno
Ayer, finalizado el evento de Ferro, Pereyra fue consultado sobre si se mantendrá en YPF luego de ser consagrado como acompañante de Moyano al frente de la central sindical: «Sigo trabajando dentro del directorio como corresponde», respondió el gremialista. Antes había reconocido que recibió llamados de ministros kirchneristas. «Han hablado conmigo», dijo, «pero no he recibido ningún tipo de presión; al contrario, me han dado apoyo para que siga en YPF». Reconoció, además, que tiene «diálogo permanente y una muy buena relación es con Julio De Vido» y que «intercambiamos opiniones, pero en ningún momento me mencionó que tenía que irme de al lado de Moyano».
Pereyra, además, fue uno de los oradores previos a Moyano y allí defendió la legalidad del Congreso Normalizador, pese al fallo en sentido contrario del Ministerio de Trabajo, y advirtió que los sindicalistas opositores «no tienen el número» para crear su propia CGT.
El otro funcionario clave que deberá sostener, aunque sea de manera débil, las relaciones con el Gobierno será el flamante secretario de Relaciones Institucionales Sergio Palazzo. Éste viene del gremio de los bancarios, y por varios movimientos internos del sindicato quedó como el principal referente luego de los problemas legales de Juan José Zanola. Palazzo es bien visto por el Ejecutivo, por haber generado movimientos internos vencedores en internas gremiales de bancos como el Nación, donde avanzaban comisiones internas de izquierda muy enfrentadas con el Gobierno. Mantiene, además, buena relación dentro del Ministerio de Trabajo de Carlos Tomada, en teoría, el principal interlocutor que la CGT moyanista tendrá para poder funcionar.
Carlos Burgueño

