DESESPERADOS. Los evacuados de Alepo rogaban ayer por alimentos.
El subsecretario de las Naciones Unidas para los Asuntos Humanitarios, Stephen O'Brian, imploró al Consejo de Seguridad actuar para interrumpir el asedio de la ciudad siria de Alepo ante el riesgo de exterminio de sus habitantes. "Por el bien de la humanidad pedimos, imploramos, a las partes y a quien tenga influencia, de hacer todo lo que esté en su poder para proteger a los civiles y permitir el acceso a la zona asediada de Aleppo este, antes que se convierta en un enorme cementerio".
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Más de 50.000 personas -entre los 250.000 residentes de esta zona- abandonaron sus casas en los cuatro últimos días, según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH). "Los que huyen están en una situación desesperada. Muchos lo perdieron todo y llegan sin ningún equipaje. Rompe el corazón", lamentó Pawel Krysiek, responsable de comunicación de la Cruz Roja en Siria. "Nuestra prioridad es ayudar a la gente tan rápidamente como sea posible", agregó.
Las fuerzas del régimen, que conquistaron un tercio del este de Alepo desde el domingo, seguían avanzando hacia el sureste de la zona rebelde con la ayuda de combatientes extranjeros.
Nuevos disparos de artillería provocaron el miércoles la muerte de 26 personas, incluidos siete niños, y dejaron decenas de heridos en el barrio rebelde de Jeb al Qobbé, según el OSDH.
Muchas víctimas quedaron atrapadas bajos los escombros de los edificios destruidos, indicó el director del OSDH, Rami Abdel Rahman.
Dejá tu comentario