17 de marzo 2022 - 00:00

“Drive my car”: obra maestra japonesa sobre Murakami

drive my car. Doble candidata al Oscar (Mejor film y Mejor Extranjero).
drive my car. Doble candidata al Oscar (Mejor film y Mejor Extranjero).

“Bien actuado, bien madurado, de una callada emoción que, apoyado en Anton Chéjov y Haruki Murakami, desarrolla una historia de intensas reflexiones sobre el alma humana. Dura tres horas, parecen dos, y nadie se mueve de la sala”. Así resumió esta página la intensa impresión causada por “Drive my car” en el Festival de Cine de Mar del Plata, donde se presentó fuera de competencia. Ahora, con 68 premios internacionales a cuestas, y candidato a otros cuatro en la próxima entrega de los Oscar, este film del maestro Ryusuke Hamaguchi podrá verse desde abril a través de Mubi, pero, mejor aún, se preestrena, hoy y mañana, en Sala Lugones. La novedad causó tanto interés que, apenas anunciada, hubo que agregar otras cuatro funciones para próximos fines de semana. De hecho, verlo en casa parece más cómodo, pero no hay como una sala de cine para ver una obra como ésta con la calma y la concentración que se merece – y que el espectador merece.

¿Pero de qué trata, y cuáles son sus méritos para tanta expectativa? La historia se inspira libremente en tres cuentos de Murakami: “Drive my car”, como la canción de los Beatles, “Sherezade” y “Kino”, reunidos en su libro “Hombres sin mujeres”, sobre tipos que, por una causa u otra, sufren una pérdida irreparable. Aquí, un hombre habitualmente circunspecto va aflojando su caparazón ante la joven que le oficia de chofer, y que también ha de soltar algo muy fuerte, que le pesa sin que nadie lo advierta. No es una relación de amor entre ambos, sino una situación de sinceramientos, por el dolor que cada uno acarrea. Sentimientos de culpa, de incomprensión, de duelo, largamente acallados, y que, cuando al fin salen, no es con llantos ni gritos, sino con una calma solo al borde de la angustia.

Pero hay algo más. Ese hombre, actor y director de teatro, está conduciendo una singular puesta de “Tío Vania”, cuyas riquísimas reflexiones finales van a aflorar, notablemente, en silencio. Intensas, tremendamente emotivas, en silencio. El riesgo es del personaje, y del director. Hay que tener mano, hay que saber penetrar muy sutilmente en el alma del espectador, para lograr esto. El personaje lo consigue. Hamaguchi también. Y no hemos contado más que un aspecto de esta obra, profunda y hermosa.

“Drive my car” (Doraibu mai ka, Japón, 2021). Dir.: R. Hamaguchi. Int.: H. Nishijima, T. Miura, P. Yurim.

Dejá tu comentario