12 de febrero 2009 - 00:00

Duhalde en el recuerdo, pero mandó entornistas que coparon los pasillos

Mauricio Macri logró ayer unir a Felipe Solá y a Francisco de Narváez en un hotel de San Telmo. Eljefe porteño y los diputados bonaerenses hablaron de «clima fundacional» y prometieron armar unfrente para 2009 y 2011.
Mauricio Macri logró ayer unir a Felipe Solá y a Francisco de Narváez en un hotel de San Telmo. El jefe porteño y los diputados bonaerenses hablaron de «clima fundacional» y prometieron armar un frente para 2009 y 2011.
«Fue un ex presidente de la República que en un momento muy difícil puso el hombro y su gestión desembocó en cinco años de crecimiento para la Argentina. Pero hoy es el tiempo de nuevos protagonistas», dijo Mauricio Macri. «Todos saben que a mí me une con Duhalde una relación de respeto. Pero no tuvo injerencia en la formación de este nuevo espacio», aseguró Francisco de Narváez. «Como ex presidente es parte del pasado si quiere ser candidato. Y es parte del presente si quiere dar consejos. Siempre lo voy a escuchar.

No negamos ni defendemos a Duhalde», explicó Felipe Solá. La sombra del ex presidente bonaerense sobrevoló ayer el debut del nuevo polo opositor, con el staff duhaldista integrado por Carlos Brown, Osvaldo Mércuri, Alfredo Atanasof, Jorge Sarghini y Eduardo Amadeo caminando los pasillos del Hotel InterContinental.

«El acuerdo previo había sido que iban a estar ellos tres solos, que no iba a haber más dirigencia, nosotros lo cumplimos», se quejó un estratega del PRO que explicó que el único referente macrista en el lugar había sido José Torello. Más tarde llegó el diputado Eugenio Burzaco.

Macri, Solá y De Narváez sellaron ayer la conformaciónde un frente opositor para las elecciones de octubre, con epicentro en la provincia de Buenos Aires, aunque evitaron definir el orden de las listas. Todos quisieron, al menos en el plano discursivo, minimizar la injerencia de Duhalde en el armado. Pero la tropa del ex presidente estuvo presente el Hotel de Sant Telmo donde el jefe de Gobierno porteño habló de « clima fundacional».

«Vamos a trabajar juntos para generar una fuerza que elabore propuestas para que la gente pueda optar», dijo Macri, mientras Solá y De Narváez adelantaron que pondrán en funcionamiento un interbloque entre sus fuerzas en la Cámara de Diputados.

El jefe del PRO y los diputados del peronismo disidente formularon fuertes críticas al Gobierno nacional, en el marco de una conferencia de prensa que brindaron tras mantener un encuentro de 45 minutos en un hotel céntrico.

El nuevo polo opositor tendrá tres ámbitos de injerencia: la Capital Federal, donde gobierna el macrismo; Buenos Aires, en la que aspira a pelear contra el kirchnerismo y el frente cívico radical y socialista, y el Congreso nacional.

«Éste es un momento fundacional. Estamos listos para trabajar juntos», dijo el jefe de Gobierno porteño, y destacó: «Somos tres personas optimistas frente al futuro del país. Las angustias, que son enormes, tienen solución».

Solá sostuvo que asumieron «el compromiso de trabajar juntos con la máxima solidaridad y compromiso», y enfatizó la necesidad de elaborar una «propuesta conjunta y potente».

«En primer término por la inseguridad; en segundo, por la exclusión, y en tercer lugar, es fundamental la implementación de la boleta única», afirmó Solá haciendo mención a los motivos del acuerdo. El encuentro fue convocado por Macri y se desarrolló sin otros interlocutores en el Salón Soldi del segundo subsuelo del hotel, en el que había tres sillas, una mesa de vidrio y otra con bebidas y masas.

Luego, De Narváez felicitó a Macri por lo que consideró una «convocatoria audaz» y destacó que «comienza un nuevo camino» con «la suerte atada en un destino común, de transformación conjunta» entre los tres sectores.

Los integrantes del nuevo espacio político sostuvieron que por el momento no se definirá quién irá como primer diputado en octubre: «Tenemos un menú de alternativas, pero lo importante es que vamos juntos. Ponemos a disposición un instrumento».

Solá afirmó que hay que «presentar una propuesta electoral común que abra las puertas, con un máximo de generosidad y patriotismo posible», y volvió a asegurar que el Gobierno «no tiene políticas de seguridad ni de acción social». El armado del PRO y del peronismo disidente se concretó de manera paralela a la construcción de una alianza opositora que integra a radicales, socialistas y a la Coalición Cívica, y que, según entendió Solá, serán finalmente dos propuestas diferentes.

Dejá tu comentario