Debbie Ziegler, madre de Brittany Maynard, definió como "inmorales" las críticas a su hija, por decidir poner fin a su vida para no soportar ya el tumor cerebral que le había sido diagnosticado, sin posibilidad de cura. Escrita de puño y letra, es la primera vez que Ziegler se expresa desde la muerte de su hija.
Sin citarlo directamente, dirigió su defensa a monseñor Carrasco de Paula, presidente de la Pontificia Academia de la Vida, que el 4 de noviembre definió la elección del suicidio como "absurdo" y un gesto "reprobable". "La elección de mi hija de 29 años de morir dignamente, en lugar de sufrir una degradación moral, física y un dolor intenso no merece ser etiquetada como 'reprobable' por extraños, lejanos de nosotros en continente, y que no la conocieron a ella ni a su situación", escribió.
En la carta, difundida desde "Compassion & Choice", asociación a favor del suicidio asistido que apoyó a Brittany, se lamentó por las críticas "públicas y con tanta fuerza de personas a las que jamás conocieron". Ocurrieron, dijo, "en un momento en que mi familia estaba herida y dolida por la pérdida. Fueron peor que un cachetazo en la cara", concluyó.
| Agencia ANSA |

