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Ebrio, atropelló y cargó cuerpo por 17 km en el capó
El Peugeot 504 con el que el joven atropelló a un vigilador privado de un country de Pilar. El capó está hundido y los vidrios del parabrisas estallaron por el peso del cuerpo.
Pablo García, de 28 años, ya fue liberado por la Justicia, que determinó, por los primeros peritajes, que conducía con 1,45 gramo de alcohol en sangre, casi el triple del dosaje máximo permitido, que es 0,5. Si bien trascendió ayer, el hecho ocurrió alrededor de las 6 del domingo pasado y la víctima, Reinaldo Ricardo Rodas, de 53 años, era un vigilador privado que se dirigía a su trabajo en el country Mapuche de Pilar. El caso es investigado por la fiscal María Inés Domínguez, de la Unidad Funcional de Instrucción 3 de Pilar, quien intenta determinar si es cierto que al conductor no le importó llevar un atropellado en el auto -tal como lo denunció ayer la familia de la víctima-, o si en realidad quería pasar rápido el peaje para trasladarlo a un centro asistencial.
Rodas se dirigía esa mañana en su bicicleta rumbo a su trabajo como vigilador de la empresa Watchman. De acuerdo con lo que pudieron reconstruir la Policía y la fiscalía, el accidente ocurrió entre el kilómetro 53 y el 52 de la autopista Panamericana, mano a Capital Federal, cuando Rodas circulaba en su bicicleta y fue embestido de atrás por un Peugeot 504.
A raíz del impacto, Rodas voló sobre el vehículo y quedó incrustado en el parabrisas boca arriba, con el torso y la cabeza dentro del habitáculo, del lado del acompañante, y con las piernas sobresaliendo sobre el capó. Según las fuentes, el automovilista no detuvo su marcha, tironeó hacia adentro del habitáculo al vigilador atropellado y manejó los 17 kilómetros que hay desde el lugar del accidente hasta las cabinas de peaje de Pablo Nogués, en el partido de Malvinas Argentinas.
Catalina, la viuda de Rodas, contó que al llegar al peaje, la empleada de la cabina le dijo: "Usted no puede seguir porque lleva un muerto". La empleada del peaje advirtió de lo sucedido a la Policía y García fue inmediatamente detenido, mientras los médicos que llegaron al lugar constataron que Rodas ya estaba muerto. El conductor fue imputado por homicidio culposo, un delito excarcelable.


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