Ecos de OIT: Martínez repite; Yasky celebra

Edición Impresa

Por incompatibilidad de agenda o por recomendación médica, Cristina de Kirchner no participó de la asamblea anual de la OIT. Sin embargo, esa cumbre aportó novedades a su Gobierno.

Por un lado, Gerardo Martínez, jefe de UOCRA, y preferido de un sector del Gobierno para suceder a Hugo Moyano, fue reelecto en su cargo. Por el otro, Hugo Yasky fue notificado durante su estadía en Ginebra de un fallo que lo mantiene al frente de la CTA.

A través de esos dos dirigentes, el Gobierno importó los dos frentes gremiales cuyos ecos impactan en la administración: la crisis de Moyano, que anima teorías sucesorias; y la inacabable disputa en torno a la titularidad de la CTA por la que pulsean Yasky y el anti-K Pablo Micheli.

Martínez aparece en todas las grillas porque se lo invoca como la figura más indicada para suceder, el año próximo, al camionero.

Ayer, el titular de la UOCRA fue reelecto para continuar, por otros tres años, como miembro del Consejo de Administración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Fue la excusa para que Martínez elogie la política laboral K. «No se trata sólo de generar empleo, como lo han hecho desde 2003 el expresidente Néstor Kirchner y la actual mandataria Cristina de Kirchner, sino que ese trabajo sea fundamentalmente decente», sostuvo.

Distinción

Esa tarima internacional le da al titular de UOCRA un toque de distinción dentro de la fauna sindical local. Además de su buena relación con la Casa Rosada, es uno de los elementos que lo ubican como instrumento indicado para organizar la sucesión del camionero.

Tuvo, durante la cumbre, la Casa Rosada otra novedad tranquilizadora: el juez laboral Pablo Candal prorrogó el mandato de las autoridades que integraban la conducción antes de las elecciones del 9 de diciembre último, encabezada por Yasky y alineada con el Gobierno.

El magistrado había aceptado, en primera instancia, la presentación realizada por el sector de Pablo Micheli, convalidando las elecciones complementarias del 9 de diciembre último, medida que fue apelada por Yasky.

Ante esa situación, Candal hizo lugar ahora a la presentación realizada por Yasky y giró la causa a la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, a la vez que ratificó la prórroga del mandato de la conducción de la CTA.

El tema CTA estuvo presente en la cumbre de OIT aunque no con la intensidad que se esperaba. Micheli, en los días previos, había amenazado con encabezar un escrache si asistía Cristina de Kirchner luego de que el Gobierno decidió llevar como delegado oficial a Yasky.

Finalmente, Micheli no concurrió a Ginebra, pero lo hicieron en su lugar Horacio Meguira y José Rigane.

Yasky, ayer, festejó el fallo. La Casa Rosada, que no ocultó su preferencia por el docente, también.

Dejá tu comentario