13 de enero 2012 - 00:00

Ecuación complicada

El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona sudeste de Buenos Aires sobre la base de los precios estimados a cosecha 2012. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.

Para el caso específico del trigo, se ha tomado el precio a término para la posición marzo/12, que está el 7% por encima del disponible. Ninguna de las cotizaciones refleja lo que debería valer el trigo. Las cotizaciones están lejos del FAS teórico (FOB menos retenciones y menos gastos de exportación), en vista de que la política comercial para el trigo está totalmente distorsionada por cupos de exportación y por la existencia de un stock de arrastre muy alto (del ciclo 2010/11), que lleva a que tanto el consumo como la exportación se muevan sin presiones a la hora de comprar.

El saldo exportable para 2012 no es solamente la diferencia entre la producción y el consumo interno, sino que además habrá que agregar el carry over, estimado en torno a 3,8 millones de toneladas. Para los granos gruesos, la mejora en los precios registrada en las últimas semanas compensará sólo en parte la baja de rindes derivada de la sequía que vino de la mano de La Niña.

Al respecto, las últimas lluvias llegaron tarde en muchos casos, con mermas irreversibles en los rindes.

La ecuación PxQ (precio por cantidad) muestra precios más bajos que los del ciclo pasado (pero más altos que hace un mes) y rindes recortados por la seca. Con costos más altos que los de hace un año, los números de la mayor parte de los productores serán muy ajustados. No habría que descartar quebrantos, tal como se desprende en el cuadro, para el trigo (tanto en rindes de 35 como de 45 qq/ha) y para girasol, de 18 qq/ha para abajo.

La soja de segunda, sobre trigo o sobre cebada, en muchos casos no pudo sembrarse por la seca y en otros se sembró pero las condiciones para su evolución no fueron las ideales.

Las siembras en campos arrendados, con valores de arriendo alineados con los rindes expuestos en cada caso, muestran quebrantos generalizados. Sólo con rindes más altos o con mayores precios para los granos (por oportunas ventas anticipadas o por una eventual mejora en las cotizaciones futuras) podrá salirse de la zona de quebranto.

Los altos costos que tiene el agro, desde la siembra hasta la cosecha, y luego en la comercialización, llevan a que la ecuación productiva no resista una eventual baja en los ingresos proyectados, ya sea derivada de menores rindes o de menores precios.

En el contexto actual, las alícuotas de los derechos de exportación deberían disminuirse, puesto que sólo con mayores precios podrán compensarse los menores rindes.

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