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EE.UU. aceptará vender pollo con normas rusas
A cambio de modificar su producción en el curso de dos o tres meses, EE.UU., durante las consultas que se celebran en Moscú, pide que Rusia reanude -aunque sea en parte- sus importaciones de la carne de pollo, dijeron al diario fuentes cercanas a las negociaciones.
El pasado 1 de enero en Rusia entraron en vigor nuevas reglas sanitarias que prohíben la importación de pollo que haya sido tratado con cloro, práctica habitual en EE.UU., pero considerada por Moscú perniciosa para la salud, especialmente para los niños.
Las consultas entre las delegaciones encabezadas por los jefes del Consejo de EE.UU. para la exportación de carne de ave y huevos (Usapeec), Jim Sumner, y de la Unión de Industriales y Empresarios de Rusia, Alexandr Shojin, terminaron el martes sin resultados y continuaban ayer a puerta cerrada a petición de la parte norteamericana.
Shojin confirmó la posibilidad de permitir que EE.UU. pueda volver a utilizar su cuota de exportaciones a Rusia a cambio de reestructurar su producción según las normas sanitarias rusas, siempre que Washington presente garantías oficiales de seguridad del producto. En tal caso, «sería posible que EE.UU. utilizara una parte sustancial de su cuota», señaló el representante ruso.
Al mismo tiempo, Shojin advirtió de que «las negociaciones son un proceso tanto político-burocrático, como científico-técnico, que puede prolongarse un año o bien resolverse en un mes».
La cuota de las importaciones de carne de pollo estadounidense en Rusia para este año es de 600.000 toneladas, cantidad que supone un 77% del total importado y una quinta parte del consumo anual de dicho producto en este país.
El primer ministro ruso, Vladimir Putin, denunció la semana pasada que «las compañías estadounidenses no muestran por el momento disposición a cumplir con los estándares sanitarios rusos».
Putin, que siendo presidente de Rusia ya protagonizó en 2002 una agria batalla comercial con EE.UU. por la misma razón, subrayó que esos estándares son los mismos que rigen en el seno de la Unión Europea.
«Para 2010 estábamos dispuestos a ofrecer a los socios norteamericanos una cuota de 600.000 toneladas, que es la mayor de todos los suministradores en el mercado ruso», subrayó.
El jefe del Gobierno ruso advirtió que «si los suministradores extranjeros no quieren o no pueden cumplir con los requisitos de seguridad, entonces (Rusia) buscará otras fuentes» de carne de pollo. «Y, por supuesto, no hay que buscar aquí ninguna motivación política. Dios no lo quiera. No hay nada más que economía y seguridad de los productos alimentarios», matizó.
En 2002, las autoridades rusas ya prohibieron durante varias semanas las importaciones de pollo norteamericano con el argumento de que las empresas estadounidenses empleaban antibióticos y hormonas en la crianza de las aves.
Agencia EFE


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