29 de marzo 2017 - 23:01

EE.UU. admite su participación en la muerte de 100 iraquíes

Denuncian que el Estado Islámico usa como escudos humanos a los habitantes de la cuidad. Pero acusan también a la coalición occidental de actuar con negligencia ante esa realidad.

Washington - La coalición militar encabezada por Estados Unidos "probablemente" fue la responsable del ataque aéreo que dejó más de 100 civiles muertos en Mosul, Irak, admitió ayer el general norteamericano a cargo de las operaciones contra el Estado Islámico.

"Probablemente tuvimos un rol en esas bajas", reconoció el general Stephen Townsend sobre el bombardeo del 17 de marzo, aunque mencionó la posibilidad de un "accidente" de combate.

El militar recordó que "un funcionario oficial fue designado para encabezar la investigación" sobre lo ocurrido.

El domingo, el jefe de las fuerzas estadounidenses estacionadas en Medio Oriente, general Joseph Votel, había dicho que la muerte de civiles en el bombardeo del 17 de marzo había sido una "terrible tragedia".

Las fuerzas iraquíes, apoyadas por bombardeos aéreos de la coalición internacional contra el grupo terrorista Estado Islámico (EI), están implicadas en una amplia ofensiva para recuperar la septentrional Mosul, la segunda ciudad del país, que los yihadistas controlan desde mediados de 2014.

Rupert Collville, portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, dijo ayer en Ginebra que al menos 307 civiles murieron y otros 273 resultaron heridos solo entre el 17 de febrero y el 22 de marzo en la ofensiva contra el Estado Islámico, especialmente en Mosul, saldo atribuibles a ambos bandos.

El funcionario advirtió que la milicia terrorista usa cada vez más a los habitantes como escudos humanos. "Eso lesiona las normas básicas más simples de la decencia y la moral humanas", dijo. La ONU tiene información de que la milicia reúne a los civiles en casas llenas de trampas explosivas. Si intentan huir, son abatidos a tiros.

De hecho, el incidente del último día 17 ocurrió cuando un ataque aéreo, presuntamente dirigido a francotiradores del EI, alcanzó una vivienda en el vecindario de Al Jadida, en el oeste de Mosul, según datos de la Oficina del Alto Comisionado y la Misión de Asistencia de la ONU en Irak.

Según explicó el vocero Colville, los testimonios cuentan con un patrón que se ha repetido en múltiples ocasiones y que provocó la muerte de centenares de civiles.

Los yihadistas del Estado Islámico obligaron a los civiles a permanecer en sus casas, "en muchos casos incluso encerrándolos dentro", mientras ellos se posicionaban con armamento en los techos de las viviendas.

Tras detectarlos, las fuerzas de la coalición bombardeaban los edificios matando a los milicianos pero también a los civiles, que si no perecían tras el bombardeo, también podían perder la vida al estallar artefactos explosivos improvisados colocados por los yihadistas.

El portavoz del alto comisario señaló que el Ejército iraquí y los aliados liderados por Estados Unidos deben contemplar el proceder del EI, ya que los ataques de las fuerzas de combate generan cada vez más víctimas civiles.

Cerca de 600.000 personas se encuentran en las zonas que aún no fueron reconquistadas por las fuerzas iraquíes en la parte oeste de Mosul (cerca del 60%), entre las que 400.000 siguen en la Ciudad vieja, según la ONU.

Pocas horas antes, la organización humanitaria Amnistía Internacional (AI), había denunciado que "cientos de civiles" murieron en bombardeos en el interior de sus casas o en refugios por seguir los consejos del Gobierno iraquí, que pide a los residentes que no huyan durante la ofensiva en Mosul.

"Las pruebas reunidas en el este de Mosul señalan una pauta constante y alarmante de ataques aéreos de la coalición, liderados por Estados Unidos, que destruyeron casas enteras con familias que se encontraban en el interior", aseguró Donatella Rovera, la consejera de AI que encabeza la investigación en Irak para la organización.

Agencias AFP, DPA y EFE

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