25 de marzo 2010 - 00:00

EE.UU.: amenazan a diputados que votaron la ley de salud

Washington - Líderes demócratas de la Cámara de Representantes de EE.UU. recibieron amenazas de muerte o fueron objeto de ataques tras la histórica aprobación de la reforma de salud, lo que motivó que al menos diez de ellos pidieran protección policial para sí mismos y para sus familias.

Según informó el diario Politico, los demócratas Louise Slaughter, de Nueva York, y Bart Stupak, de Michigan, que fueron clave para la ratificación de la norma el domingo a la noche, recibieron graves amenazas.

Stupak, un católico antiabortista, forjó un acuerdo con la Casa Blanca mediante el cual el presidente Barack Obama ofreció una orden ejecutiva que prohíbe el uso de fondos públicos para la práctica del aborto, salvo en casos de incesto, violación o que peligre la salud de la mujer (ver nota aparte).

Stupak afirmó a través de un comunicado que la orden ejecutiva «tiene fuerza de ley» y defiende el principio de «lo sagrado de la vida», a la vez que citó como ejemplo la orden ejecutiva que autorizó la emancipación de los esclavos negros en 1863. También señaló que una orden ejecutiva firmada por George W. Bush en 2007 restringió las investigaciones con células madre embrionarias.

Ataques

Pero varios líderes republicanos y conservadores continuaron atacando ayer a Stupak e insisten en que esa orden ejecutiva no tiene peso, puede modificarse en cualquier momento y sólo fue una maniobra para cortejar el voto de los diputados indecisos o de los que hasta poco antes de la votación se oponían a la reforma sanitaria.

«Sos hombre muerto; sabemos dónde vivís y te vamos a encontrar», dice uno de los mensajes que recibió Stupak, según el periódico.

La oficina de Stupak no respondió ayer las llamadas para confirmar las amenazas de muerte contra el legislador, y una grabación sólo indicaba: «Debido a la gran cantidad de llamadas, no podemos atenderlo, pero deje su mensaje».

Politico indicó además que las oficinas de Slaughter en Nueva York y la de la legisladora Gabrielle Giffords, en Arizona, fueron blanco de ataques y sufrieron destrozos.

Slaughter, presidenta del Comité de Reglas de la Cámara baja, dijo al diario que su oficina recibió también una llamada anónima advirtiendo de que se enviaría a francotiradores «para matar a los hijos de legisladores que votaron a favor» de la reforma.

Por otra parte, la semana pasada detractores de la reforma utilizaron fotos de las dos hijas del demócrata Steve Driehaus, de Ohio, en un artículo de opinión para presionarlo y que votara en contra. Éste, al igual que otros demócratas, culpan a los republicanos por «alentar» a los elementos más extremistas del movimiento conservador, que ha prometido luchar hasta el final para impugnar la reforma sanitaria en los tribunales.

Además, James Clyburn, encargado de mantener la disciplina de los demócratas en la Cámara baja, denunció haber recibido en su oficina faxes con mensajes e imágenes intimidatorios, incluyendo un dibujo de una horca, un símbolo de los linchamientos de negros por parte del Ku Klux Klan.

Repudios

El clima de odio recuerda las amenazas de muerte que ha sufrido Barack Obama ya desde la campaña electoral, dado que el encumbramiento de un presidente negro sigue sin ser aceptado por los grupos extremistas y supremacistas blancos.

La ola de intimidaciones recibió ayer fuertes repudios. «La democracia tiene que ver con la participación, con un debate animado y apasionado, no con la violencia», dijo el líder de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes, Steny Hoyer.

Los desacuerdos sobre la reforma, que permitirá extender la cobertura médica a 32 millones de personas que carecen de ella, no deben conducir a conductas criminales que «minen nuestra democracia y minen la seguridad de un individuo», enfatizó Hoyer.

«Si no aprendemos de las lecciones de nuestra historia, estaremos destinados a repetirlas», dijo, por su parte, Clyburn.

Éste, un veterano del movimiento de los derechos civiles en EE.UU., hizo un llamado al civismo para que no se repitan actos de violencia como los que sufrieron activistas afroamericanos en la década de los años 60.

Hoyer y Clyburn hicieron esas declaraciones durante una conferencia de prensa improvisada para condenar los ataques y amenazas de muerte que han recibido varios legisladores demócratas, de los cuales diez han solicitado protección.

Agencias EFE y DPA