- ámbito
- Edición Impresa
EE.UU. anunció una gran ofensiva para arrebatar el mayor bastión al EI en Siria
La estrategia, de la que no participará Rusia, será lanzada en breve. La ciudad cayó en manos de la organización terrorista en 2014.
SIN DESCANSO . Un par de jóvenes iraquíes posan junto a un pozo petrolero incenciado por el Estado Islámico (EI) en Qayara, a 50 km de Mosul.
Del ataque a Mosul, que ayer entró en su segunda semana, destacó que la coalición internacional está "animada" por los resultados logrados hasta ahora y alabó a las fuerzas iraquíes que están combatiendo "con compromiso y habilidad".
Asimismo, Ashton remarcó que se necesitan "más fuerzas de entrenamiento" no sólo para el Ejército de Irak, sino para policías y fuerzas de seguridad emplazadas en la frontera.
El anfitrión de la reunión, el ministro de Defensa de Francia, se refirió también a la batalla de Mosul y dijo que la segunda ciudad de Irak "todavía no ha caído, pero vacila". A su juicio, "las cosas van como fue planificado", aunque la ofensiva "será difícil". Le Drian consideró que Al Raqqa es "un objetivo estratégico" y aseveró que está en "el centro de la atención" de la coalición.
Por otra parte, el Ministerio de Defensa de Rusia aseguró ayer que los aviones sirios y rusos suspendieron hace siete días los bombardeos sobre la sitiada ciudad siria de Alepo, en el norte del país, y que los corredores humanitarios para la evacuación de la población civil se hallan abiertos "de manera permanente".
"Desde hace siete días cesaron completamente los vuelos de las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia y de las Fuerzas Aéreas Siria sobre Alepo", aseguró el portavoz del Ministerio, general Igor Konashenkov, quien destacó además que en todo este período "los aviones no se han acercado a la ciudad ni han asestado ataques".
Alepo es la segunda ciudad de Siria y una de las más castigadas por la guerra, que comenzó en marzo de 2011 luego de la represión de protestas populares contra el presidente Bashar Al Asad y que escaló a un conflicto armado que ya dejó unos 300.000 muertos y 12 millones de desplazados o refugiados.
Dividida desde 2012, en una mitad está bajo control rebelde y asediada por el Ejército, que controla su parte oeste, la gran urbe es escenario de la peor catástrofe humanitaria de esta guerra.
Damasco y Moscú retomaron su ataque contra Alepo el 22 de septiembre pasado, luego del colapso de una tregua mediada por Estados Unidos, el país con mayor influencia directa sobre los rebeldes sirios, y Rusia, que desde hace un año interviene militarmente en Siria en favor de su aliado Al Assad.
| Agencias DPA, EFE y Reuters |


Dejá tu comentario