2 de septiembre 2011 - 00:00

EE.UU. espera 317 M de toneladas de maíz

La cosecha de maíz no será tan abultada como se pensaba un par de meses atrás debido al caluroso verano boreal en las principales regiones del «midwest», que generó una merma en los rendimientos proyectados por hectárea.
La cosecha de maíz no será tan abultada como se pensaba un par de meses atrás debido al caluroso verano boreal en las principales regiones del «midwest», que generó una merma en los rendimientos proyectados por hectárea.
Los mercados siguen mirando las alternativas del mercado financiero global, además de sus propios fundamentos, para determinar el curso de las cotizaciones en el corto plazo. En el primer aspecto, la debilidad del dólar sigue contribuyendo a una evolución positiva de las cotizaciones, aunque la amenaza de una recesión global no contribuiría a lograr un buen clima de negocios en el mediano plazo.

En relación con los fundamentos del mercado granario, el clima de Estados Unidos sigue sosteniendo los precios en Chicago y, seguramente, de no haber existido la crisis en las Bolsas de las últimas semanas, tanto el maíz como la soja y el trigo contarían aún con mejores precios que los actuales.

El tour agrícola anual que organiza la revista especializada Pro-Farmer de Estados Unidos confirmó algo que el mercado percibía desde hace varias semanas: las cosechas norteamericanas de soja y maíz no serán tan abultadas como se pensaba un par de meses atrás.

Resulta evidente, a la luz de las conclusiones de los organizadores, que el caluroso verano boreal en las principales regiones del «midwest» ha generado una merma en los rendimientos proyectados por hectárea en todos los cultivos de verano.

Así, Pro-Farmer estimó que la cosecha norteamericana de maíz alcanzará los 317 millones de toneladas, con un rendimiento unitario por hectárea de 9.283 kilos.

En soja, los especialistas proyectan que la campaña estadounidense totalizará los 83,9 millones de toneladas, con un rendimiento promedio de 2.811 kilos por hectárea.

En su último reporte mensual, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) estimó para ese país una cosecha de 328 millones de toneladas de maíz y de 83,2 millones de toneladas de soja.

Las conclusiones del viaje de Pro-Farmer lucen incluso optimistas para algunos observadores, que ya arriesgan pronósticos de rendimientos de maíz de 9.100 kilos por hectárea en esta temporada, sugiriendo además que las posibilidades de heladas tempranas puedan recortar aún más este pronóstico. En esta campaña, la siembra se demoró bastante por culpa del exceso de humedad en las regiones más productivas, y esta circunstancia convierte a los cultivos implantados en más vulnerables a las heladas tempranas.

Los operadores aguardan ahora que el próximo informe del USDA, que se conocerá el 12 de este mes, pueda brindar una mayor aproximación sobre la marcha de la cosecha norteamericana.

La analista del mercado de soja de Jefferies Bache, Anne Frick, afirma, sin embargo, que, para la oleaginosa, el informe del mes de septiembre no resulta en general un buen indicador del tamaño final de la cosecha. De todos modos, es probable que la disminución en el estado de los cultivos, que semanalmente revela el USDA, anticipe un nuevo recorte en la producción proyectada para esta campaña y los rendimientos por hectárea se ubiquen por debajo de los 2.785 kilos revelados en el mes de agosto.

Frick sostiene que una sequía moderada podría llegar a ubicar los rendimientos finales en los 2.757 kilos por hectárea, pero éste sería el peor escenario de esta temporada.

La especialista proyecta que, en caso de un evento de esta naturaleza, los precios de la soja noviembre en Chicago podrán llegar a cotizar entre los u$s 599 y los u$s 606 por tonelada, circunstancia que dispararía una mayor intención de siembra en Sudamérica y un racionamiento en el uso doméstico de los Estados Unidos.

El Consejo Internacional de Granos (IGC) redujo este mes su pronóstico sobre la producción mundial de maíz para la campaña 2011/12 en 10 millones de toneladas, con una nueva estimación de 849 millones de toneladas.

Actualmente, el USDA maneja una expectativa de producción de 860,5 millones de toneladas, cifra revelada en su último informe del mes de agosto.

Respecto del trigo, el IGC incrementó su proyección para esta campaña en 3 millones de toneladas, con una nueva estimación de 677 millones de toneladas. Por su parte, el USDA proyecta una campaña mundial de 672,1 millones de toneladas.

Respecto de las expectativas de siembra en nuestro país, desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires se estima que el área que se dedicó con trigo en este ciclo cubre 4,6 millones de hectáreas, la segunda superficie más baja de los últimos 10 años, y 100 mil hectáreas por debajo de lo que se implantó en el ciclo anterior.

En contraposición, se observa en esta campaña un fuerte crecimiento en la superficie de siembra de cebada que, según los datos de la Bolsa, totalizará 970 mil hectáreas, cifra que indica un incremento de área del 49% en relación con la campaña 2010/11.

Con respecto al maíz de la próxima campaña, la Bolsa de Cereales proyectó una superficie inicial de siembra de 3,5 millones de hectáreas, lo que por el momento confirmaría un incremento del 9,4% en relación con la campaña 2010/11.

Las condiciones climáticas de septiembre y una mayor precisión acerca de la presencia o no de la corriente de La Niña en la próxima temporada, seguramente confirmarán o reducirán este pronóstico en los informes sucesivos.

Informe de Panagrícola

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