14 de mayo 2018 - 00:00

EE.UU. instala su embajada en Jerusalén y agrava la tensión

El primer ministro Benjamín Netanyahu expresó euforia y llamó a más países a imitar el gesto. Washington refuerza la seguridad en sus representaciones en el mundo islámico y el Estado judío duplica sus efectivos en Cisjordania y en torno de Gaza.

BIENVENIDA. Un arreglo floral que recrea la bandera de Estados Unidos fue emplazado cerca del edificio de la nueva embajada de ese país en Jerusalén.
BIENVENIDA. Un arreglo floral que recrea la bandera de Estados Unidos fue emplazado cerca del edificio de la nueva embajada de ese país en Jerusalén.
Jerusalén - Donald Trump cumplirá su polémica promesa y abrirá hoy, en contraste con la posición de la abrumadora mayoría de la comunidad internacional, la embajada de Estados Unidos en Jersualén, ciudad anexada por el Estado judío en su sector oriental y señalada por los palestinos como capital de su futuro Estado.

En un clima de fuerte tensión, en previsión de protestas palestina e incidentes, la Casa Blanca ordenó reforzar la seguridad en sus representaciones diplomáticas en todo el mundo islámico.

El ejército israelí reforzó sus tropas alrededor de la frontera con Gaza y advirtió a la población del enclave que no se acerque a la divisoria, en preparación ante las protestas masivas que se esperan mañana y pasado en coincidencia con el traslado de la embajada. Asimismo, duplicó su despliegue militar en Cisjordania ocupada.

Asimismo, hay unidades de la Policía israelí desplegadas en torno de la nueva embajada y se instalaron más cámaras de seguridad para controlar la zona.

El primer ministro Benjamín Netanyahu celebró ayer la decisión estadounidense en un acto en el que llamó a todos los países del mundo a imitar a Trump, pero que dejó reflejado que -como sucedió en el rechazo de Washington al pacto nuclear con Irán- las potencias europeas se enfrentan a Washington.

Guatemala, Paraguay y República Checa imitarán la decisión estadounidense.

Honduras, en tanto, espera ratificar una moción parlamentaria para hacer el traslado, mientras que Rumania mostró disposición a hacerlo aunque luego no avanzó en sus planes.

Al acto de ayer asistió Jared Kushner, yerno y asesor de Trump.

La mudanza de la sede diplomática, anunciada en diciembre por Trump, rompió con el consenso internacional que sostiene que la Ciudad Santa debe ser la capital compartida del Estado de Israel y de un futuro estado palestino.

La fecha elegida no fue al azar: este 14 de mayo Israel celebra los 70 años de su creación, fecha que precede al Día de la "Nakba" (catástrofe, en árabe), el éxodo de miles palestinos expulsados de sus territorios.

El traslado de la embajada es una promesa electoral de Trump, que cumple con un antiguo mandato del Congreso de Estados Unidos, que en 1995 acordó el cambio de sede pero que los sucesivos presidentes fueron postergando por razones de "seguridad nacional".

El mandatario, tras coquetear con viajar a Jerusalén para el evento, finalmente decidió la semana pasada enviar a su hija Ivanka y a Kushner.

La delegación estadounidense estará encabezada por el subsecretario de Estado, John Sullivan, y contará también con la asistencia del secretario del Tesoro, Steve Mnuchin. La completarán el embajador estadounidense en Israel, David Friedman, y el asesor presidencial para Asuntos Internacionales, Jason Greenblatt.

El acto de inauguración algo simbólico, ya que en realidad no se trata de un nuevo edificio sino que la embajada comenzará a funcionar en una sede consular ubicada en el barrio de Arnona, en la "línea verde" entre Jerusalén occidental y oriental.

Según el Departamento de Estado, allí se establecerán las oficinas del embajador y un pequeño plantel de trabajadores, pero todavía no está decidido si se quedarán en ese edificio a largo plazo.

Estados Unidos tiene, además, un edificio en el centro de la ciudad, en el que funciona el consulado general y mantendrá abierta la sede diplomática de Tel Aviv para que los israelíes puedan realizar trámites de visado.

Para poder usar el consulado como embajada, los estadounidenses debieron iniciar una serie de obras, como la construcción de una vía de evacuación, y tienen previsto levantar un muro de tres metros de altura en lugar de la valla de metal que rodea el edificio, informaron medios israelíes.

Los palestinos, que mañana participarán en una gran manifestación en su actual capital, Ramala, por el Día de la "Nakba", llamaron a boicotear el acto de inauguración.

Tras la creación del Estado de Israel a raíz de la partición de la Palestina bajo mandato británico, Jerusalén quedó dividida en un sector occidental, que Israel declaró su capital, y otro oriental, con población palestina y bajo control jordano. En 1967 Israel ocupó Jerusalén Este, que incluye la Ciudad Vieja con sus sitios santos para las tres religiones monoteístas, y lo anexionó a su territorio sin obtener el reconocimiento internacional. La comunidad internacional sostiene que el estatus final de la ciudad santa debe quedar establecido en un acuerdo de paz definitivo entre palestinos e israelíes, en conformidad con la solución de los dos Estados.

Agencias Telam, AFP, DPA, Reuters y ANSA

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