24 de febrero 2011 - 00:00

Efecto tomas: buscan más presupuesto para los colegios porteños

Efecto tomas: buscan más presupuesto para los colegios porteños
Mientras el año pasado el presupuesto en infraestructura escolar de la Ciudad de Buenos Aires apenas superaba los $ 400 millones, las tomas de los colegios por parte de alumnos que pedían arreglos edilicios dieron el puntapié para un aumento en los fondos en este sector. El aún no aprobado Presupuesto de 2011 contempla más de $ 1.000 millones para este rubro, aunque muchas de estas obras están aún lejos de finalizarse.

Mario Terzano, subsecretario de Gestión Económica Financiera y Administración de Recursos del Ministerio de Educación porteño, aseguró ayer que se pidieron $ 1.013 millones para infraestructura para este año, de los cuales $ 220 irán a computadoras y, además, resaltó la construcción de 34 nuevas escuelas.

Los arreglos en los establecimientos podrían demorar más de un año. Por ese motivo, seis aulas del Mariano Acosta, uno de los colegios con mayor protagonismo en el conflicto del año pasado, no podrán ser utilizadas durante un tiempo.

La mayor parte del Presupuesto ejecutado el año pasado se gastó a fin de año, tras las tomas. Esto se debió, según explicó Terzano, a la entrada de dinero por la venta de terrenos en la zona de Catalinas y a una partida no utilizada en subtes. Hasta noviembre sólo se habían podido gastar $ 97,9 millones de los $ 433 que correspondían al 2010, pero diciembre finalizó con un gasto de $ 291 millones.

El Plan de Obras 2010-2011, que contempla más de 1.900, de las cuales un 24% ya fue finalizado y un 22% está en ejecución, fue presentado en agosto del año pasado ante la Legislatura. Éste se divide en 597 grandes obras en 420 escuelas, a las que luego se les sumaron 1.322 arreglos menores. Éstas incluyen las 282 obras de las 43 escuelas que fueron tomadas el año pasado.

En la reunión con el subsecretario, que se realizó ayer en el Ministerio de Educación, se hizo hincapié en un plan de mantenimiento de las obras. Casi en 600 colegios deberán ser mantenidas por empresas, 140 por personal de la escuela y el resto por cooperadoras y organizaciones. De esta manera, se intenta evitar que los arreglos hechos no se deterioren y que haya un seguimiento. Además, se está creando una dirección general de mantenimiento, que antes estaba bajo el ala de infraestructura.

Ahora sólo falta esperar la reacción de los alumnos, muchos de los cuales se encontrarán el lunes con techos y pisos rotos, escombros y obreros, siempre y cuando se arreglen las paritarias con los docentes y comiencen las clases.

Dejá tu comentario