16 de julio 2012 - 00:00

Egipto: oposición critica a EE.UU. por acercarse al Gobierno islamista

El mariscal Mohamed Husein Tantaui, hombre fuerte del poder militar de Egipto, recibió ayer a la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, en El Cairo. Ambos se prometieron mantener la alianza estratégica de las últimas décadas pese al cambio de Gobierno en ese país.
El mariscal Mohamed Husein Tantaui, hombre fuerte del poder militar de Egipto, recibió ayer a la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, en El Cairo. Ambos se prometieron mantener la alianza estratégica de las últimas décadas pese al cambio de Gobierno en ese país.
El Cairo - La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, destacó ayer la importancia para su país de Egipto como «un socio estratégico» en la región, durante una reunión con el jefe de la Junta Militar egipcia, el mariscal Husein Tantaui.

En el segundo y último día de su visita a Egipto, la jefa de la diplomacia estadounidense expresó el deseo de su Gobierno de promover los lazos de cooperación con el país árabe.

A la cita con Tantaui, en la que se revisaron los últimos acontecimientos en el ámbito local y regional, asistieron también varios miembros de la Junta Militar y la embajadora de EE.UU., Anne Paterson.

La secretaria de Estado se entrevistó, además, en El Cairo con jóvenes emprendedores y con grupos de defensores de los derechos de las mujeres. Esas reuniones se celebraron después de que Clinton mantuviera el sábado un encuentro con el presidente islamista, Mohamed Mursi, al que comunicó el apoyo estadounidense a la transición democrática en Egipto.

La última parada de la jornada fue Alejandría, la segunda ciudad del país, a donde se trasladó para inaugurar el Consulado General de EE.UU. en esa localidad.

Se trata del primer viaje de Clinton a Egipto y de la primera visita de un responsable estadounidense de este rango desde que Mursi jurara el cargo de presidente el 30 de junio pasado.

La visita de la secretaria de Estado no estuvo exenta de polémica ya que varias organizaciones izquierdistas y liberales convocaron varias protestas.

Decenas de personas se concentraron ayer junto a la embajada de EE.UU., en el centro de El Cairo, y en la Biblioteca Alejandrina, dijo una fuente de los servicios de seguridad, que agregó que, debido a las protestas, Clinton anuló la visita que tenía prevista al último centro cultural.

El fundador del grupo copto (cristiano egipcio) Jóvenes de Maspero, Mena Zabet, cuya organización fue una de las convocantes de la manifestación en la embajada, apuntó que su objetivo es enviar a EE.UU. un mensaje para que detenga su «injerencia» en los asuntos egipcios.

«Queremos decir al pueblo estadounidense que EE.UU. está bloqueando la libertad en Egipto con su apoyo a la Hermandad Musulmana», denunció Zabet.

El activista se quejó, además, de que la administración norteamericana apoyó en el pasado al expresidente egipcio Hosni Mubarak y que ahora respalda a la Hermandad Musulmana para intervenir «explícitamente en los asuntos egipcios».

Por estos mismos motivos, representantes de la Iglesia Ortodoxa y de la Evangélica, así como dirigentes políticos cristianos, rechazaron reunirse ayer con Clinton.

En un comunicado, varias personalidades de esta comunidad, como el empresario y político Naguib Sawiris y el exdiputado Emad Gad, criticaron que «EE.UU. apoya al islam político e ignora a otras corrientes».

En opinión del analista político Mustafa Kamel, profesor de la Universidad Americana de El Cairo, EE.UU. concede mucha importancia a esta visita de Clinton para «evaluar la situación en Egipto tras la victoria de un miembro de la Hermandad Musulmana».

«Washington está preocupado por la actitud que las nuevas autoridades egipcias van a tener hacia Israel y por la estabilidad política en Egipto ante las diferencias entre la Junta Militar y Mursi», subrayó.

Kamel señaló que Clinton «vino a traer un mensaje a Mursi y Tantaui de que deben trabajar juntos para buscar una solución a la situación actual».

A su juicio, el auge de los islamistas en el país árabe no va a traer grandes cambios en las relaciones entre ambos Estados, que mantuvieron lazos estrechos desde la firma del tratado de paz entre Egipto e Israel en 1979.

El experto afirmó que el único punto de fricción a partir de ahora podrían ser los vínculos entre la Hermandad Musulmana de Mursi y el grupo islamista palestino Hamás, que gobierna en la Franja de Gaza.

«Mursi apoya a Hamás lo que podría traducirse en una mayor facilidad para la entrada de armas en Gaza», apuntó Kamal, quien consideró que para EE.UU. es motivo de inquietud la situación de seguridad en la península del Sinaí y en las fronteras con Israel.

Tras visitar Egipto, Clinton viajó a Israel, donde culminará una gira internacional que la llevó a visitar Francia, Japón, Mongolia, Vietnam, Laos y Camboya. Su gira por el Estado judío tendrá como temas la situación en Egipto y la amenaza nuclear iraní.

Agencias EFE, Reuters, AFP, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero

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