30 de noviembre 2012 - 00:00

El 15 de diciembre resuelven jueces si liberan fragata

Susana Ruiz Cerruti nuevamente representó a la Argentina en un tribunal internacional. Esta vez fue en Hamburgo en el del Derecho del Mar. Enfrente tuvo a Ebenezer Appreku, diplomático ghanés que desconoció a ese tribunal como válido.
Susana Ruiz Cerruti nuevamente representó a la Argentina en un tribunal internacional. Esta vez fue en Hamburgo en el del Derecho del Mar. Enfrente tuvo a Ebenezer Appreku, diplomático ghanés que desconoció a ese tribunal como válido.
El Gobierno espera con optimismo el fallo que dará el 15 de diciembre el Tribunal Internacional del Derecho del Mar de Hamburgo sobre la fragata Libertad capturada en Ghana por una demanda de fondos buitre. Según la información que llegaba ayer desde Alemania, la primera presentación de los dos estados involucrados no cuestionó el capítulo principal que plantea Argentina, la calificación de «buque de guerra» del buque, lo que determinaría su estatus de inembargable. La posición de los representantes del país africano apuntó más bien a afirmar que no se trata de un hecho que involucre al Estado ghanés, sino que es una cuestión entre una empresa privada y la Argentina. Según la visión de los técnicos que participan de la presentación en Hamburgo, sede del Tribunal, no habría entonces problemas para que los 21 jueces ese día determinen que efectivamente no debe embargarse la fragata y ordenen su inmediata liberación.

Como los dos estados definieron la situación como de emergencia, planteo aceptado por la Corte, habrá una decisión rápida del caso en un fallo que será leído el 15 de diciembre.

Los representantes del país, la secretaria legal de la Cancillería, Susana Ruiz Cerruti, el abogado Marcelo Kohen y el diplomático Horacio Basabe (asesor jurídico) fueron los que hablaron ayer ante los jueces internacionales, avanzando sobre el reclamo de la violación en la que habrían incurrido las autoridades de Ghana de la Ley Internacional del Mar -en particular por la inmunidad que tienen los buques de guerra, con su decisión de retener la fragata Libertad en el puerto de Tema, desde el 2 de octubre hasta la fecha. La presentación empezó a las 8.30 de Alemania (5.30 de la Argentina) en la sede del Tribunal.

La posición que planteó Cerruti es que la actitud de las autoridades ghanesas, concretamente el juez Richard Adjei Frimpong, pone al buque en una «situación de crisis» tras dos meses de retención en el puerto de Tema, sin posibilidad de reabastecimiento. «Que un fondo buitre haya elegido a la fragata para que sea sujeto de procesos no absuelve a Ghana de sus obligaciones internacionales», dijo Ruiz Cerruti.

Presentó después el documento obtenido el miércoles de la Organización Marítima Internacional (OMI), por el cual Naciones Unidas confirma que la nave es efectivamente un buque de guerra inembargable y un buque insignia de la Armada Argentina. Cerruti dio, además, el dato que la visita del barco a Ghana fue con acuerdo de los dos países, con lo que el Gobierno de John Dramani Mahama se comprometía a respetar el derecho internacional.

La embajadora recordó además que el 24 de octubre la Argentina tuvo que evacuar a gran parte de su tripulación «por los riesgos a su seguridad y la falta de medios para vivir dignamente luego que las autoridades portuarias de Tema cortaran la energía del buque». «Incluso, tuvimos que resistir por la fuerza los intentos de abordaje. Desde entonces, la tripulación vive con la amenaza de un nuevo abordaje», graficó la embajadora Ruiz Cerruti.

Marcelo Kohen, uno de los abogados que asiste a la Argentina en este litigio, también remarcó la situación de crisis que se vive dentro del buque ya que, según relató, «la tripulación ya no puede ir a tierra y su capitán está acusado de desacato por el tribunal de comercio, lo que es un desconocimiento total de la inmunidad del capitán». «Es una situación insoportable, insostenible», dijo el representante legal de la Argentina.

A la tarde fue el turno de los representantes legales ghaneses. Éstos basaron su defensa en desconocer la competencia del tribunal y considerar que «la inmunidad de los buques se refiere únicamente al mar territorial y no a aguas interiores, sin que exista para el Estado africano «urgencia» para liberar la fragata.

Ebenezer Appreku, representante de Ghana ante el tribunal, recordó que la detención del buque surgió de una orden judicial en Ghana, relativa a una disputa contractual comercial entre la compañía privada NML Capital y el Estado argentino que no implicaba al Gobierno de Ghana. Dijo luego que dado que la constitución de su país separa las facultades del Poder Judicial y el Ejecutivo, el Gobierno de Ghana «no puede dejar de lado el estado de derecho» y ordenar que el barco sea liberado contra la orden de un tribunal. «El Gobierno de Ghana no se considera a sí mismo en un estado de disputa con la República Argentina», dijo Appreku.

La cuestión «ha colocado a Ghana en una situación difícil y delicada porque hemos sido inconscientemente arrastrados a una disputa entre una corporación extranjera y un Estado soberano con el cual disfrutamos de buenas y cordiales relaciones», opinó Appreku.

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